Autor: fgamoneda

Poético Buzoneo en León, para celebrar el DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA (2011)

Poema de Gamoneda para el Poético Buzoneo.

Con motivo del Día Mundial de la Poesía se llevó a cabo en León, el 21 de marzo de 2011, la acción denominada: ‘POÉTICO BUZONEO’

Nº 1

13 Poetas:

ANTONIO GAMONEDA
ELOÍSA OTERO
FAIK HUSEIN
GASPAR MOISÉS GÓMEZ
ILDEFONSO RODRÍGUEZ
LUIS MIGUEL RABANAL
MARTA-ESTER VILLA LÓPEZ
MIGUEL SUÁREZ
RAQUEL LANSEROS
SUSANA BARRAGUÉS
VÍCTOR M. DÍEZ
VICTORIANO CRÉMER
VIGGO MORTENSEN

LA ACCIÓN consistió en “buzonear” 20.000 hojas publicitarias con versos de los 13 poetas.

Se llevó a cabo el 21 de marzo de 2011 en dos barrios de la capital leonesa, San Pedro de las Huertas y  Palomera-Quintanilla. En el “buzoneo” colaboraron las Asociaciones de Vecinos de ambos barrios.

Quien lo recibiera en su buzón, a su vez, podría reenviar el poema a otra persona amiga, por correo postal, con solo doblar la hoja volandera, escribir una dirección en ella y pegar un sello.

…

Un poema ‘Para Antonio Gamoneda en su 80 cumpleaños’, por LUIS MIGUEL RABANAL (2011)

El poeta Luis Miguel Rabanal en una fotografía de Amando Casado.

–

(Para Antonio Gamoneda en su 80 cumpleaños)

Al serenarse se desviste,
también te ha despojado a ti

de tu abandono.
Basta el aliento del mendigo
para que la sensatez
y la insensatez
se cumplan.

LUIS MIGUEL RABANAL, 2011

 

Gamoneda, compartiendo recital con Leopoldo María Panero en León (2011)

Leopoldo María Panero, recibido por Gamoneda, quien echó de menos más actos en homenaje al astorgano. Foto: Javier (Diario de León)

LEOPOLDO MARÍA PANERO:
«La literatura es ahora mismo

lo único que me separa del suicidio»

~ ~ ~
Leopoldo María Panero reaparece
para compartir recital con Antonio Gamoneda

Por EMILIO GANCEDO
Publicado en Diario de León el 07/05/2011.

Escritor maldito por antonomasia, su reclusión en un sanatorio mental de Las Palmas de Gran Canaria no impide a Leopoldo María Panero (Madrid, 1948), de la insigne y muy literaria saga astorgana de los Panero, producir con regularidad poemarios que se ven respaldados de manera firme por la crítica especializada. Ayer, y después de una larga temporada de silencio público, reapareció el autor de Locos de altar , su última obra, en la jornada Anatomía de la llama organizada en el marco de la Feria del Libro leonesa por la Concejalía de Cultura y la Fundación Monteleón.

Fue en la segunda parte de la jornada cuando Panero y Antonio Gamoneda se encargaron de leer una serie de poemas seleccionados; en la primera, y bajo el lema Los prestigios y la literatura, participaron en una mesa redonda los escritores Álvaro Pombo, Ángeles Caso, Kirmen Uribe y el propio Gamoneda. En ella quedaron patentes las muy diferentes maneras de entender la fama, y así, Pombo se atrevió a reivindicar la discriminación, que puede espolear una fructífera creación literaria.

Leopoldo María Panero, inclasificable, imprevisible, ácrata, atrabiliario y de discurso enmarañado en el que se alternan momentos de brillantez con otros de aparente descontrol verbal, explicaba ayer a este periódico que su poesía, con el correr del tiempo, se ha vuelto «más alambicada» y que muy pronto sacará a la luz un nuevo poemario, que llevará por título El canto del frío. ¿Su contenido? «El soneto por el soneto», dijo.

Y es que al hijo de Leopoldo Panero se le anima el semblante cuando piensa que «le van a llevar» a la próxima Feria del Libro de Madrid a firmar ejemplares. Porque desde finales de los años ochenta, cuando comenzaba su obra a alcanzar un unánime aplauso de los críticos, se decidió su ingreso en un psiquiátrico, el de Mondragón, y diez años después se estableció en el Hospital Psiquiátrico Rey Juan Carlos de Las Palmas de Gran Canaria.

Sobre su sanatorio. Ayer, Leopoldo María Panero confesaba sentir ese centro como «un campo de concentración» en el que «se entra cuerdo y se sale loco» y, a la pregunta de por qué se encuentra en ese lugar, respondió: «La culpa fue de mi madre, que me metió allí después de que intentara suicidarme dos veces, y porque me hinchaba a drogas». Entonces, ¿es que ahora está perfectamente? «Bueno, la paranoia es de verdad», asumió el autor de una cincuentena de obras entre las que se cuentan Presentación del superhombre o Escribir como escupir y a quien diagnosticaron una esquizofrenia después de que, con poco más de veinte años, decidiera experimentar con todo tipo de estupefacientes. Así pues, ¿por qué continúa escribiendo Leopoldo María Panero? Con escalofriante seguridad, el poeta responde: «La poesía, la literatura, es ahora mismo lo único que me separa del suicidio». Y brama improperios sobre su reclusión en el sanatorio de entre los cuales apenas se alcanza a entender: «¿Pero a quién he matado yo? ¿A quién?». No obstante, se le argumenta, ha habido grandes autores que pasaron parte de sus vidas en sanatorios («¿quién? ¿Nietzsche?», pregunta a su vez). Y entre extrañas referencias a la CIA y a Mallarmé, Panero anunció sentirse «muy maltratado por este país».

No dudó Gamoneda en calificar de histórica la jornada de ayer y en subrayar el hecho de que la poesía es «el único sentido de la vida para Leopoldo».

‘Habla el pastor’, un poema de Antonio Gamoneda

Antonio Gamoneda. © Fotografía: José Ramón Vega.

HABLA EL PASTOR

Sobre la calcificación de las semillas, ante las flores abrasadas y la desaparición del pensamiento,

tejen la yerba manos invisibles. Ah, cómo temo su pureza. Veo

lana sangrienta y, en los alimentos, grasa mortal, cánulas negras y, bajo ramas inmóviles, cuerdas y sombras y preservativos.

Pero, ¿soy yo quien mira con mis ojos?

Arden los huesos en el vértigo, oigo la fermentación del rocío: ¿quién llora bajo los árboles torturados? Veo

las llagas de la luz, altos patíbulos y serpientes y aceites industriales bajo los lóbulos de las amapolas.

¿Estoy yo en mí y peso sobre la tierra? Es extraño.

En cualquier caso, tengo miedo y los insectos viven en mi corazón.

ANTONIO GAMONEDA

FABIÁN PANISELLO PONE MÚSICA A GAMONEDA (2011)

Fabián Panisello en sulponticello… Haz un click.

FABIÁN PANISELLO PONE MÚSICA A GAMONEDA

El compositor argentino estrena en Madrid
su versión musical del ‘Libro del frío’

Por VERÓNICA VIÑAS
Artículo pubicado en Diario de León / 
25/10/2011

La poesía de Gamoneda es pura música. Y su Libro del frío, poblado de raras criaturas como el ‘animal del llanto’ o el ‘animal perfecto’, es una fuente inagotable para los compositores. El argentino afincado en España Fabián Panisello también se ha dejado seducir por el ritmo que subyace en los versos del escritor leonés. Ha hecho una nueva versión musical del poemario que ya inspiró al gaditano José María Sánchez-Verdú. La Fundación BBVA, que ha producido el disco, acoge hoy, en su sede de la madrileña calle de Recoletos, la presentación de la obra para soprano y ensemble compuesta por Panisello sobre poemas del Libro del frío. En la premiere de este nuevo volumen de la colección Compositores españoles y latinoamericanos de música actual, Gamoneda leerá algunos de los textos elegidos por Panisello, la voz la pondrá la soprano Allison Bell y la música correrá a cargo del Ensemble Meitar.

Para Gamoneda será una sorpresa. Confiesa que aún no ha podido escuchar cómo suenan los once poemas del Libro del frío a los que Panisello ha puesto música, aunque ya se estrenaron en Buenos Aires y Viena, «donde no pude ir». El Cervantes leonés ignora por qué Panisello eligió su libro. «Me dijo que estaba trabajando sobre él y yo le di mi autorización». No es la primera vez que Gamoneda colabora con artistas de otras disciplinas. No sólo ha trabajado con músicos, sino támbién con artistas plásticos como Tápies, Sicilia, Álvaro Delgado o Félix Cárdenas. El frío, ese frío «que nunca ha cesado» ha sido determinante en la estética de Gamoneda. Al compositor gaditano José María Sánchez-Verdú también le atrajo el Libro del frío, al que puso música hace dos años y cuya obra estrenó en el marco del Festival Internacional de Órgano. Curiosamente, Verdú recurrió a la particularísima voz de un contratenor para cantar los versos del poeta leonés, quien entonces confesó: «Mi escritura es, antes de ser literatura, que lo es sólo secundariamente, un hecho existencial. Por tanto, con sus fallos, la escritura que yo hago no es que proceda, sino que es parte de esa vida». Gamoneda desconoce si Panisello conoce la versión de Sánchez-Verdú sobre el Libro del frío. «Ninguno ha incluido todo el libro», aclara.

Música aérea. Panisello, director de la Escuela Superior de Música Reina Sofía, empezó a componer antes de aprender siquiera a escribir. Al compositor argentino le fascina la música africana, en la que centró su tesis, pero también le han marcado compositores como Bach, Ligeti, Mozart, Debussy, Mahler y el complejo Schönberg. «Me gusta que mi música tenga un carácter aéreo y que sólo en momentos puntuales toque tierra», confiesa el compositor. La rapidez es expresión sintomática de aquello que constituye la verdadera alma de la música de Panisello: el movimiento

Panisello ya puso música al documental Escritura y alquimia, dirigido por Enrique Corti y César Rendueles, una cinta que intercala declaraciones del poeta leonés en las que reflexiona en torno a su obra con materiales biográficos y lecturas de poemas a cargo del propio Gamoneda. La película se rodó en su casa y en escenarios que han sido determinantes en su vida. La camara seguía a Gamoneda por los lugares de su infancia, por el bosque, por la orilla del río en la que jugaba de niño y hasta el balcón de su casa en el Crucero, desde el que veía pasar las cuerdas de presos republicanos camino del campo de concentración de San Marcos.

En el 2003 Gamoneda revisaba y ampliaba el Libro del frío. Añadía entonces una veintena de poemas, bajo el titulo Frío sin límites; una aportación nacida de la reflexión en torno a la obra de Antoni Tàpies, con quien Gamoneda ha dialogado en libros y exposiciones. Y es que Gamoneda teje y desteje sus obras, siempre expuestas a una permanente revisión.

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«CITA CON GAMONEDA. ¿SON REALES LOS TOROS CELESTES?», por SERGIO GÓMEZ GARCÍA (2011)

Antonio Gamoneda en el Museo Pablo Gargallo.

‘CITA CON GAMONEDA.
¿SON REALES LOS TOROS CELESTES?’
,

Por SERGIO GÓMEZ GARCÍA
[Tomado de su blog]

El jueves 17 de Noviembre de 2011, en el museo Pablo Gargallo y gracias a la gestión de Nacho Escuín tuvo lugar una charla con el poeta Antonio Gamoneda y un homenaje a su figura. En estos actos siempre  hay un ambiente de ritual, existe una liturgia casi religiosa. El jueves ese rito fue algo más, fue una celebración nunca interrumpida, desde el silencio expectante del público hasta el abrazo cariñoso del poeta, materializado en algunos privilegiados que pudimos honrarle con nuestras voces, pero dado a todos y cada uno de los presentes. Fueron surgiendo las palabras belleza, plasticidad, realidad, realidades, melancolía, ritmo, verdad, ética, locura… y con ellas los temas.

En esa tarde Gamoneda nos puso en las manos, frente a los ojos, los toros celestes de Lorca para que nos preguntáramos sobre su categoría ontológica. ¿Son reales los toros celestes? Hay realidad en tanto que tienen significado, significado recién parido, locura del poeta que los ha creado y verdad en la mente que los re-crea. La verdad se da en la comunicación sincera entre poeta y lector, en la piel profunda del poema, cuando se vence la superficie del fingimiento necesario del poeta. La palabra poética horada la realidad, la porción de realidad que se ponga en juego en un poema determinado, pero también perfora al lector. Ahí radica también la belleza del poema, más allá del pensamiento, debajo de lo explícito.

Cuajado en la luz, hirviendo,

después de mucha tierra deshabitada de pájaros,

surge un pueblo.

 

En abrasada gleba

guardan a sus muertos, mas

el silencia y la arcilla

se levantan y entran

en la vida.

 

Pensaba la belleza. Veo ahora

silencio edificado, corazones

amontonados por el amor.

 

Veo la vida en el centro de la luz; ya sé

que la belleza no necesita ser pensada.

Este descubrimiento de la verdad y de la belleza evoca la identidad que de ambos conceptos nos ha llegado desde la tradición de la antigua Grecia, ligada a términos como armonía y equilibrio. No obstante esa sinergia no se da en el ámbito de la racionalidad según Gamoneda sino en la irracionalidad, en la locura, en el disparate de la metáfora. Se da como sorpresa incluso del propio autor y lleva al conocimiento, una especie de re-conocimiento de lo que se sabía sin saber, “con un no saber sabiendo” (San Juan de la Cruz). El poeta no se sabe hasta que no se escribe.

Voy a leerle al maestro mi homenaje, su poema. Veo su cara de extrañeza y su gesto con la mano en la oreja cuando le digo torpemente: “Yo como Gamoneda”. Sus toros celestes están todavía en mi cabeza y un nudo de emoción en la garganta casi no me deja leer los siguientes versos:

El animal que Llora, ese estuvo en tu alma antes de ser amarillo;

el animal que lame las heridas blancas,

ése está ciego en la misericordia;

el que duerme en la luz y es miserable,

ése agoniza en el relámpago.

 

 

La mujer cuyo corazón es azul y te alimenta sin descanso,

ésa es tu madre dentro de la ira;

la mujer que no olvida y está desnuda en el silencio,

ésa fue música en tus ojos.

 

 

Vértigo en la quietud: en los espejos entran sustancias

corporales y arden palomas. Tú dibujas juicios y tempestades

y lamentos.

 

 

Así es la luz de la vejez, así

la aparición de las heridas blancas.

 

Los toros celestes ya no me abandonarían en toda la noche, me acompañan estos días en mi trabajo, cuando escribo esto, cuando leo y me alimento de Gamoneda. Espero que estén aquí toda mi vida.

GAMONEDA, doctor «honoris causa» en el Estado de México (2014)

¿Quién Es?.- Poeta y crítico de arte español, nacido en Oviedo hace 83 años. En 2006 recibió el Premio Cervantes y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Es autor de Sublevación inmóvil, Descripción de la mentira, Blues Castellano, Lápidas, Libro del frío y Edad, que supuso su consagración ante la crítica. © Fotografía: www.excelsior.com.mx

¿Quién Es?.- Poeta y crítico de arte español, nacido en Oviedo hace 83 años. En 2006 recibió el Premio Cervantes y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Es autor de Sublevación inmóvil, Descripción de la mentira, Blues Castellano, Lápidas, Libro del frío y Edad, que supuso su consagración ante la crítica. © Fotografía: http://www.excelsior.com.mx

Reproducimos la noticia publicada en el periódico mexicano Excelsior:

El poeta Antonio Gamoneda dará conferencia en Bellas Artes

El escritor español hablará sobre la función de la palabra poética, que detalla en entrevista, y será investido como Doctor ‘Honoris Causa’ por la Universidad Autónoma del Estado de México

Por JUAN CARLOS TALAVERA
Publicado en el excelsior.com.mx

CIUDAD DE MÉXICO, 25 de agosto 2014.— “La poesía está amenazada por el poder de la tecnología”, dijo el poeta español Antonio Gamoneda (1931) en entrevista con Excélsior, durante su visita a México para ofrecer una serie de charlas y ser investido con el Honoris Causa por la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM).

“Y no me refiero a la ciencia, sino a la tecnología como ciencia aplicada, aunque tengo la esperanza de que no se producirá su aniquilación porque advierto en los jóvenes una necesidad de comunicarse mediante el pensamiento poético”, añadió el poeta quien mañana ofrecerá una charla en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, para hablar sobre poesía y la función de la palabra poética.

Gamoneda aceptó que está cansado. “Son muchas actividades, ¡pero para todo hay tiempo!”, comentó con una risa que hace eco en el teléfono, mientras descansaba en el lobby de un hotel en Toluca, para luego hablar sobre el poder de la poesía y su capacidad de convertir el sufrimiento en objeto de arte; el concepto de inspiración y la certeza de que la poesía es un hecho existencial.

El poeta aclaró la garganta y se dejó escuchar con voz pausada, como si recitara un poema, mientras cada silencio y cada palabra advirtieron la musicalidad que habita en su poesía.

¿Qué une a los poetas de todo el mundo?

Un mediador común de todo poeta es el pensamiento y su lengua poética, pues forman parte de otra naturaleza. Son lazos de unión quizá únicos, como la confesión de la realidad poética que no coincide exactamente con la realidad exterior y objetiva. Luego, nos desunen los aspectos lingüísticos, políticos e ideológicos, circunstancias geopolíticas y sociales, que son las mismas que desunen a los pobladores del planeta.

¿La poesía incide en la realidad objetiva?

La poesía no tiene posibilidad de cambiar circunstancias objetivas de la realidad, ni históricas o hechos económicos, políticos…, pero sí tiene un poderío indirecto sobre nuestra realidad estructural, y cualquiera que sea su tema o su lenguaje puede provocar una conciencia sensible e intensificada. Como verá, se trata de una función indirecta.

¿La poesía es una forma de revolución, como decía Juan Gelman?

Me honra coincidir con mi querido y llorado Juan Gelman. Estoy de acuerdo con él. La poesía puede intensificar y hacer más sensible la conciencia de las personas, pero se trata del mismo asunto. Ahora lo estoy llorando porque éramos muy amigos y su poesía tiene un gran valor.

¿Concibe algún espacio físico sin poesía?

No lo concibo y sin embargo advierto que la poesía está amenazada por el dominio de la tecnología. Y no me refiero a la ciencia, sino a la tecnología como ciencia aplicada y operativa. Aunque al mismo tiempo tengo la sensación y la esperanza de que no se producirá su aniquilación porque curiosamente advierto en los jóvenes una necesidad de comunicarse con el pensamiento poético.

¿Quiénes amenazan la poesía?

El lenguaje establecido es el que emana de los poderes fundamentalmente económicos, y de sus lacayos que habitan en el poder político. Son los poderes estructurales los que realmente están apartando y marginando las posibilidades poéticas de la vida, pues necesitan una realidad establecida por ellos mismos como poder. Me parece clara la enemistad y el enfrentamiento entre los grandes poderes estructurales, el pensamiento y la palabra poética.

¿Por qué la poesía es impopular?

Aristóteles decía que la poesía carece de género, es decir, puede existir una escritura con estética muy estimable, magnífica, que lleva consigo un pacto con la realidad objetiva, histórica y estructural. La poesía en sí misma es una realidad con raíces existenciales. Quizá sea por eso.

¿Es la poesía un hecho existencial?

¡Sin duda! La poesía, si no tiene una raíz y una conducta existencial, no es poesía, es palabra ornamentada en todo caso y
nada más.

¿Por qué su poesía es un relato doloroso que sale de las entrañas?

Mi poesía no es un caso especial. Sólo hablo de España y tiene su fundamento en hechos dolorosos, en el sufrimiento (como la Guerrra Civil Española). Sin embargo, la poesía se transforma en ese sentimiento, en algo positivo, en función estética: convierte el sufrimiento en un objeto de arte, cuya materia son las palabras. La poesía tiene un valor de liberación para el propio poeta y para la historia.

¿Le parece que el uso del lenguaje ha desmerecido?

Puedo referirme al campo que conozco: al espacio español. Ciertamente hay un progresivo empobrecimiento léxico y expresivo, así como una contaminación constante de la anglofonía, de la palabra norteamericana. Y como usted puede ver aquí se cumple algo que antes le comenté: el poderío económico trata de crear y convertir las formas de cultura en un producto de mercado. Éste hecho ocurre con la nación… y, quizá, el mundo.

¿Es inagotable la inspiración?

La inspiración es una manera de nombrar un terreno imaginario que consiste en una intensidad de la conciencia y del pensamiento rítmico que puede lograr el poeta si trabaja mucho. Para mí, la inspiración nace entre la dotación propia, la fuerza del trabajo y el tener algo qué decir.

¿En qué trabaja ahora?

En un larguísimo poema que ya tiene veinte folios, pero eso hay que dejarlo ya.

Gamoneda y Cuco Pérez en la casa de Machado en Segovia (2012)

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En este vídeo publicado el 26 de mayo de 2012, con texto y montaje de Aurelio Martín (Agencia EFE, Segovia), e imagen de Pablo Martín, el poeta Antonio Gamoneda acude a la casa que habitó Antonio Machado entre 1919 y 1932, durante su estancia como profesor de instituto en Segovia, y en la que se conserva todo tal y como estaba entonces. El poeta astur-leonés habla de su poesía y de la de Machado antes de pronunciar un recital acompañado por el acordeonista Cuco Pérez.

40 años de ‘Descripción de la mentira’ / «Palomas en el desván», por Ernesto Escapa

Antonio Gamoneda en 30 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), México, en noviembre de 2016. © Foto: EFE/Ulises Ruiz Basurto.

EL TERRITORIO DEL NÓMADA

Palomas en el desván

Este diciembre acoge el cumplimiento de los 40 años de la publicación de «Descripción de la mentira», del Cervantes Antonio Gamoneda (1931), uno de los hitos literarios de la Transición, que brotó a lo largo de 1976 en la Vega de Boñar… divergente

Por ERNESTO ESCAPA
Publicado en el suplemento El Filandón de Diario de León, el 10/12/2017

El propio poeta contó, en el preámbulo a su antología Sólo luz (2000), cómo en un paseo de cavilación por el soto de Boñar, se le aparecieron «unas pocas palabras de timbre musical». Tenía entonces una casa conventual alquilada en La Vega, a la vera del Porma, hasta la que se acercaba los fines de semana con la familia en el tren de vía estrecha. En aquel lugar de sosiego, un Gamoneda severamente abatido por la perplejidad compuso Descripción de la mentira, que inaugura una poética singular y distinta en la lírica grupal española. No es una poesía de circunstancias, a pesar de su testimonio moral de la posguerra, porque no es figurativa ni tributaria de la realidad, sino que directamente la crea: sus versículos traducen la conciencia del autor en un largo poema trenzado en espiral con resonancias de salmodia. El conjunto, formado por 21 secuencias distribuidas entre hiatos de silencio, engarza el pálpito desolado de la memoria ante la perspectiva callada de la muerte. La conciencia del poeta se convierte en lenguaje, donde cristaliza su visión del mundo, de la experiencia individual y colectiva. El conjunto se organiza en movimientos que representan el vaivén de los recuerdos, encaminados hacia el sosiego de la muerte, que se representa como depositaria del resplandor y de la luz: «Sólo vi luz en las habitaciones de la muerte». Con ella dialoga «en los establos olorosos, hasta que lame dulcemente mis labios».

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13-D / Amancio Prada canta poemas de Gamoneda y otros poetas castellanos y leoneses en Salamanca

Amancio Prada.

Amancio Prada cantará el miércoles 13 de diciembre de 2017, a las 19:30 horas, en el Casino de Salamanca. La entrada es libre hasta completar aforo.

Noticia publicada en: lacronicadesalamanca.com

Amancio Prada ofrecerá un concierto bajo el título ‘Son de Castilla y León’, para el que ha escogido un variado ramo de canciones que ha compuesto sobre versos de algunos de los mejores poetas de esta Comunidad, “una tierra amarilla abrasada por un fuego, que no es el del sol, que parece brotar de ella misma”, en palabras de María Zambrano.

Desde el tesoro anónimo del Romancero hasta el momento presente irán sonando poemas de Juan del Enzina, Teresa de Jesús, Juan de la Cruz, Enrique Gil y Carrasco, Carmen Martín Gaite, Agustín García Calvo, Antonio Pereira, Luis López Álvarez, Antonio Gamoneda, Antonio Colinas, Carlos Aganzo, Juan Carlos Mestre e incluso alguno del propio cantautor nacido en El Bierzo.

Amancio Prada es uno de los invitados por la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León para dar un concierto el 13 de diciembre en el patio renacentista del Palacio de Figueroa, actual sede del Casino de Salamanca. “Casino del que fue socio, tertulio y presidente de honor Don Miguel de Unamuno (“¡Viva la inteligencia!”), en años de infausta memoria. Agradezco la invitación”, señala en su red social Amancio Prada.

Lectura de «Un armario lleno de sombra», por Francisco Daniel Medina (2011)

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Por FRANCISCO DANIEL MEDINA
en su blog: La escritura de los pájaros

«(…) En los últimos años han sido muy numerosos los libros que han abordado el período que muchos han calificado como el más oscuro y sórdido de la historia reciente de España. Cito Soldados de Salamina (Javier Cercas, 2001) o Los girasoles ciegos (Alberto Méndez, 2004) por poner dos de los ejemplos más sonados. Para más inri, ambos libros han sido llevados a la gran pantalla con adaptaciones, desde mi punto de vista, más o menos dignas y respetuosas con los libros. El primero fue adaptado por David Trueba y el segundo por José Luis Cuerda. (…) La cuestión es que parece evidente –y natural- el interés que el tema de la Guerra Civil suscita entre los españoles. En ocasiones, me parece casi mentira que las atrocidades que los de uno y otro bando han relatado pasaran hace tan poquísimo tiempo. (…)

(…) Es como si hubiese pasado el tiempo prudente para poder hablar acerca de nuestra cruenta guerra fratricida desde cierta distancia, con la perspectiva y el rigor histórico que aporta el transcurso de los años. Pues bien, después de todo lo comentado, quería decir que yo tenía ganas de leer especialmente un libro escrito por uno de los mejores poetas españoles vivos; me estoy refiriendo a Un armario lleno de sombra, de Antonio Gamoneda. Debo confesar que, al mismo tiempo, algo me alejaba y me acercaba al mencionado título. Por una parte, me resistía a leer algo de Antonio que no fuese poesía (poesía pura y dura), pero, por otra parte, tenía unas ganas irresistibles de conocer la experiencia de la guerra que había vivido el poeta ovetense. (…)»

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Bibliografía de Gamoneda en la página de la Agencia Literaria «Carmen Balcells»

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«Otra más alta vida», el libro del padre de Gamoneda

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Antonio Gamoneda
Otra más alta vida.
Madrid, Imprenta Helénica, 1919.
19,5 x 13 cm. 201 pp. 1 h.
Primera edición.
El autor es el padre del actual poeta del mismo nombre.
Raro. Con algunas manchas de óxido en el papel y la cubierta posterior sucia.

«Otra más alta vida» (1919)

«Le cuenta Antonio Gamoneda a Jesús Marchamalo en su libro Donde se guardan los libros, que de niño, en su casa, solo había un libro. Al leer esto me sentí triste por el pequeño Gamoneda. Su madre le contaba de los libros que su padre tuvo en su biblioteca, libros dedicados por Valle-Inclán y Rubén Darío. Una madre cuenta a un hijo historias de una biblioteca, historias de los libros perdidos de su padre. Gamoneda dice que aprendió a leer de ese único libro, un libro que escribió su papá, un poemario: Otra más alta vida. El título parece toda una declaración de intenciones. Un solo libro puede transformar cualquier vida en otra más alta vida. Gamoneda aprendió la magia de esa alquimia que es la lectura de aquel solo libro. Me lo imagino imaginando la casa llena de los libros que su madre le contaba, le imagino juntando letras, palabras y frases hasta llegar a los versos que le han convertido en el poeta que es. Un solo libro, otra más alta vida. (…)

Vuelvo al pequeño Gamoneda. Ese Otra más alta vida, ese poemario de su padre, fue su único nutriente durante la grisura de los fríos días de la guerra. Más allá de la cantidad de libros está la calidad de los lectores. Leer es un querer, es un deseo apasionado por ser iluminado y discutido. Es sentarse ante otros con el propósito de ver de otra manera. En estos momentos en los que las posturas para todo se enconan y se van a los extremos, la lectura ha de ser experimentada como una vuelta al equilibrio en todo lo que se discute. Hay un sistema al que le conviene los polos porque el equilibrio y la sana discusión de lo que nos pasa se clausura, no hay término medio, eso le viene bien a los que no desean que nos resolvamos.

Otra más alta vida es posible por medio de los libros. Bradbury acierta en su pesadilla al llenar el vacío dejado por los libros con personas que contienen esos libros. Al final, los libros vinculan, terminan por acercarnos. Verbo encarnado, dice el Evangelio, la palabra hecha persona. Otra más alta vida es posible, salgámosle al encuentro por medio de un buen libro.».

Pedro Crenes, Otro lunes, revista hispánica de cultura. (Octubre, 2014)

«Gamoneda vuelve a la guerra», un artículo de Javier Rodríguez Marcos en El País (2009)

Caricatura de Antonio Gamoneda, por SCIAMMARELLA.

Gamoneda vuelve a la guerra

Una película y varios libros repasan la trayectoria del poeta y premio Cervantes

Por JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS
Publicado en el diario El País / Sevilla / 7 MAR 2009

«He aprendido que los poemas se escriben en cualquier parte, en los trenes, en los aeropuertos, en los hoteles…». Lo dice Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931) en un hotel, precisamente. En Sevilla. Ha pasado allí toda la semana, en un congreso titulado Factor humano en el que el premio Cervantes de 2006 dio una conferencia titulada El mundo del poeta. Todavía tardará en volver a León. El lunes estará en el Círculo de Bellas Artes de Madrid presentando Antonio Gamoneda. Escritura y alquimia, una coproducción hispano-argentina impulsada por el cineasta rioplatense Tristan Bauer –que en 1994 realizó un documental ya clásico sobre Julio Cortázar– y dirigida por Enrique Corti y César Rendueles.

El estreno del filme coincide además con la aparición de Extravío en la luz (Casariego), una edición de seis poemas inéditos con grabados de Juan Carlos Mestre, y con Iluminaciones. Antonio Gamoneda (RD Editores), un descarnado retrato del poeta y del León de la Guerra Civil firmado por el novelista Andrés Sorel.

La película se rodó en 2007 en los escenarios cotidianos de Gamoneda, sobre todo en su casa, pero también en los bosques por los que solía pasear antes de que un accidente –lo atropelló una furgoneta– le dejara «las tabas maltrechas». «Un día, en el rodaje, pasé dos horas con los pies en la nieve», recuerda el autor de Libro del frío, que considera que sale «demasiado» en su propio documental. «Otro fuimos a la casa en la que viví de niño, en el Crucero, el barrio obrero de León».

Esa casa es, además, fundamental en Un armario lleno de sombra, unas memorias de infancia «nada gloriosas» que Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores publicará esta misma primavera. En un balcón del número 4 de la carretera de Zamora pasó Antonio Gamoneda sus primeros años en León: «No se me olvida el sabor del hierro oxidado. Al morir mi padre, mi madre aguantó poco en Asturias. Era asmática y los médicos le dijeron que se fuera. El clima la estaba matando. Yo tenía tres años cuando nos instalamos en la casa de mi madrina, mujer de un ferroviario».

Todavía hoy Gamoneda es capaz de calcularle a su interlocutor la mejor combinación para viajar en tren. «En aquella casa los trenes eran los reguladores del tiempo. ‘Ya viene el correo de Galicia. Ahí pasa otro’, decíamos. Me impresionaba cómo se perdían en la chopera, la desaparición». Con la Guerra Civil –»de la que tengo recuerdos más precisos que de cosas de hace 15 días»–, los trenes empezaron a llegar cargados de republicanos camino de la cárcel instalada en el hostal de San Marcos. Para evitar que los presos pasaran por la zona noble de la ciudad, detenían los trenes antes de llegar a la estación y los conducían bajo el balcón de Gamoneda.

«Aquel barrio», apunta, «fue de los que más represión sufrió. Se oían los gritos de las mujeres a las cuatro de la mañana. Frente a mi casa había una viuda loca que se paseaba desnuda y gritando por la noche».

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«Antonio Gamoneda: Poética de la pobreza», un artículo de Antonio Rey Hazas

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«ANTONIO GAMONEDA: POÉTICA DE LA POBREZA».  Así se titula un artículo de Antonio Rey Hazas publicado en «Tropelías. Revista de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, 21 (2014)». Su autor explica, en la primera nota a pie de página, que «estas páginas que siguen son apenas el esbozo de un proyecto mucho más ambicioso y extenso sobre la poética de la pobreza que, a mi entender, preside buena parte del quehacer lírico de Antonio Gamoneda, y para cuya realización cabal necesito más tiempo y, obvio es decirlo, la colaboración del poeta. En principio, por tanto, me limito a trazar algunas líneas maestras del trabajo, a la luz de Cervantes«.

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