* 95 cumpleaños de Gamoneda

Gamoneda, en una foto de Abel Morán para el calendario de ALCLES León 2026

Antonio Gamoneda, en una imagen tomada pocos meses antes de cumplir 95 años, para el calendario de ALCLES-León. © Fotografía: Abel Morán Rodríguez.

Así aparece Antonio Gamoneda, en una fotografía de Abel Morán Rodríguez para el calendario solidario de la Asociación Leonesa Con Las Enfermedades de la Sangre, ALCLES León, que en 2026 está dedicado a escritores leoneses. Al poeta astur-leonés, la asociación le ha dedicado el mes de mayo, en el que cumple exactamente 95 años de vida y pasión por la escritura, el pensamiento y la poesía.

Página del calendario, correspondiente al mes de mayo, dedicada a Gamoneda.

El calendario de ALCLES 2026 lleva en total doce fotografías, una por cada mes, de doce escritores leoneses, novelistas y poetas de distintos estilos: Susana Fernández Fernández, Ana Flecha Marco, Ángel Cabezas Amurgos, Javier Pérez Fernández, Antonio Gamoneda, Víctor M. Díez, Noemí Sabugal, Janick Le Men, Eloísa Otero, Ildefonso Rodríguez, Nuria Viuda y José María Merino.

Escritores leoneses que aparecen en el calendario de ALCLES 2026.

Las imágenes han sido realizadas por otros tantos fotógrafos solidarios, amigos de la asociación: Lucas Viejo González, JR Vega, Luis Ángel Vidal Manceñido, Isaac Llamazares, Abel Morán Rodríguez, Guadalupe Díez, Pablo J. Casal, Juan Rafael, Divina Quinina, José Alfonso Iglesias Rey, Julia J. Liébana y Ana Merino Norverto.

Antonio Gamoneda, 95 años de poesía y de historia de León

Gamoneda en Diario de León (31 mayo 2026) / Haz click en la imagen para ir a la noticia…

Por ISMAEL G. MANJÓN / 31 mayo 2026 Diario de León

El panorama de las letras hispanas está de celebración. Uno de sus faros más singulares, el poeta Antonio Gamoneda, cumplió 95 años de edad en el día de ayer. Y lo hizo de la mejor de las formas, en un acto en Gordoncillo, donde se entregó la Semilla de Oro a Juan Carlos Mestre. Aunque nacido en Oviedo el 30 de mayo de 1931, su figura no se puede entender sin los paisajes y la historia de León, la ciudad a la que llegó de niño y donde ha madurado una de las trayectorias poéticas más imponentes y respetadas de la contemporaneidad.

En declaraciones para DIARIO DE LEÓN, Antonio Gamoneda comenta: «Estoy muy feliz y juego con la carambola del tiempo y quiero acordarme del que vendrá. Pero también soy consciente de que estoy muy encandilado a la posibilidad de que efectivamente puede venir otro tiempo para mí». Eso sí, mientras Gamoneda se sienta con fuerza y ganas, su legado no parará. «Ahora me encuentro trabajando en tres libros sabiendo que es probable que no los pueda terminar. Uno de ellos ya tiene título Cancionero de la Indiferencia», explica el poeta sobre los trabajos en los que ya está al mando. No obstante, Antonio Gamoneda siempre tuvo una gran vinculación con los jóvenes a los que incita a «aprovechar ese don que es irrepetible», a pesar de que, «siempre te puedes sentir jóven».

Persona autodidacta, ajeno históricamente a las corrientes estéticas de su época y poseedor de un rigor verbal implacable, Gamoneda ha sabido edificar un universo lírico donde el dolor, la pérdida, la vejez y la inminencia de la muerte no actúan como lamentos, sino como espacios de suprema lucidez. Hijo de un poeta modernista fallecido, Gamoneda aprendió a leer durante los rigores de la Guerra Civil utilizando, precisamente, los versos que dejó su padre. Aquella infancia marcada por la miseria de la posguerra ferroviaria y la represión franquista en el barrio leonés de El Crucero forjó el núcleo de su sensibilidad artística.

Su obra

Tras irrumpir de joven con Sublevación inmóvil (accésit del Premio Adonáis en 1959), su consagración definitiva llegó en 1977 con la publicación de Descripción de la mentira, un poema largo y desgarrador que sacudió la conciencia cultural de la Transición. Siguieron a este hitos como LápidasLibro del frío o su monumental recopilación Esta luz.

Aunque la recepción inicial de su obra requirió de un lento proceso de asimilación dada su enorme singularidad, el siglo XXI trajo consigo los máximos honores institucionales. Distinguido con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y, de manera cumbre, con el Premio Cervantes en 2006, Gamoneda es reverenciado tanto por la crítica como por las generaciones de poetas jóvenes, quienes ven en él un maestro absoluto de la honestidad creativa.

A sus 95 años, y con una lucidez inquebrantable que desafía el paso del tiempo, el escritor leonés de adopción sigue demostrando que la gran poesía no tiene prisa. Sigue habitando ese territorio donde el pasado y el porvenir se funden, recordándonos que, en sus propias palabras, escribir es siempre avanzar hacia la luz definitiva.

Una figura destacada en la historia de León que quiere seguir dejando un legado difícilmente repetible y donde todo el mundo pueda fijarse en su persona y en su trabajo: la poesía.

«Nunca hay que olvidar que nosotros somos los responsables de la felicidad del resto de seres humanos», expresa Gamoneda.