Un artículo del peruano Jorge Díaz Herrera sobre Gamoneda, en la revista ‘Trilce’ (2008)

El escritor peruano Jorge Díaz Herrera publicó este artículo, titulado «Antonio Gamoneda, la constancia de la amistad», en el Nº 21 de la revista Trilce (Chile, junio 2008), pág. 35-37.

Trilce: Especial Antonio Gamoneda
Tercera Epoca, Nº 21 / Junio 2008
Ediciones LAR. Chile. 88 páginas.

«Un país sin verdad», por Julio Llamazares

[Este artículo ha sido publicado en distintos periódicos españoles el 21 y 22 de julio de 2023]

UN PAÍS SIN VERDAD

Por JULIO LLAMAZARES

En 1977, cuando el hoy galardonado poeta Antonio Gamoneda era desconocido por casi todos, publicó un libro que a muchos nos conmocionó. Se llamaba –se llama– Descripción de la mentira.

Cuando apareció ese libro, Gamoneda llevaba años sin publicar. Así que para los jóvenes poetas como yo era en aquel momento Descripción de la mentira fue todo un descubrimiento. Se trataba de una poesía diferente, hermética pero bellísima, y, sobre todo, llena de interpretaciones. No hace falta que yo diga que para mí aquel libro sería fundamental.

Sé que a Antonio Gamoneda, tan poco amigo de las simplificaciones, la lectura que algunos hicimos de su libro no le complació mucho, aunque, con su buen estilo, nunca dijo nada en contra. Me refiero a esa lectura que identificaba simplistamente (era la época y era también nuestra ingenuidad) la mentira del título de su libro con la que España había vivido durante años. A través de ella, versos como el que abre el texto: «El óxido se posó sobre mi lengua como el sabor de una desaparición / El olvido entró en mi lengua y no tuve otra conducta que el olvido / y no acepté otro valor que la imposibilidad», cobraban para nosotros un sentido muy directo, tan directo quizá como alejado del que el poeta había querido darles.

Y no digamos aquellos otros que expresamente apuntaban: «Los que sabían gemir fueron amordazados por los que resistían la verdad, pero la verdad conducía a la traición / Algunos aprendieron a viajar con su mordaza y éstos fueron más hábiles y adivinaron un país donde la traición no es necesaria: un país sin verdad». Esto, para mí y para mis amigos, en aquel año de 1977, era toda una revelación.

Recuerdo esto en estos momentos en los que todos hablan de la mentira como un ingrediente más de nuestra política y recuerdo a la vez aquel tiempo en el que yo pensaba que la mentira era algo del pasado, algo que afortunadamente se había acabado en este país. ¡Qué ingenuo era! ¡Qué infeliz creyendo que aquel libro que leía como si fuera una revelación no era una visión del mundo sino el epitafio de una época concreta! España ha cambiado mucho desde aquel tiempo, pero los versos de Gamoneda siguen vigentes por desgracia para los españoles.

Basta leer los periódicos, mirar la televisión, escuchar los discursos de algunos políticos o a algunos opinadores para ver cómo la mentira se utiliza con naturalidad. Mi compañero Antonio Muñoz Molina, en un artículo publicado en El País hace unos días que ha levantado una gran polvareda, ponía algunos ejemplos de esas mentiras flagrantes de nuestra política más reciente (la justificación de la guerra de Irak con falsas acusaciones, la atribución de los atentados del 11M a ETA por el Gobierno de Aznar, etc.) para concluir con estupefacción que mentir se ha convertido en España en un arma más de la actividad política porque mentir se considera normal.

Dicen los historiadores que los efectos de una dictadura tardan mucho en desaparecer y un ejemplo de ello quizá sea éste. Aunque mucha gente sostiene que España está homologada en todo con los demás países de Europa, aunque nuestra economía crezca pujante por delante incluso de las de éstos, aunque desde hace ya décadas disfrutemos de una democracia plena, todavía arrastramos un déficit de moralidad política que hace que sobrevivan entre nosotros comportamientos pertenecientes a otros sistemas y que ello se contemple con naturalidad por todos. Vuelvo a los versos de Gamoneda, aquellos que yo leía a finales de los 70: «De la verdad no ha quedado más que una fetidez de notarios / una liendre lasciva, lágrimas, orinales / y la liturgia de la traición (…) / ¿Qué lugar es éste, qué lugar es éste?».

«Grandes, inútiles preguntas», un poema de Antonio Gamoneda

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Poema de Antonio Gamoneda publicado en la revista Letras Libres en 2002.

Sobre la antología personal ‘Atravesando olvido’, de Gamoneda, por José María Espinasa en ‘Letras Libres’ (2004)

José María Espinasa publicó en junio de 2004 en la revista Letras Libres el artículo titulado «Cinco decenios adentrándose afuera», sobre la antología personal Atravesando olvido [1947-2002] (Ed. Aldus, México, 2004), de Antonio Gamoneda.

Cinco decenios adentrándose afuera

Por JOSÉ MARÍA ESPINASA

Hace unos meses la editorial Tusquets puso en circulación, desde Barcelona, el volumen Arden las pérdidas, el más reciente libro de Antonio Gamoneda (1931), una de las voces más importantes de la actual lírica hispánica, pero es probable que la presencia del libro apenas fuera advertida en México por lectores atentos que siguen la actualidad literaria. Es tal la desconexión entre lectores de ambos países que aquellos nombres que ocupan un lugar sobresaliente en un lugar son desconocidos en el otro y a la inversa, y éste es el primer libro de Gamoneda con circulación en México. Por eso es importante ahora la aparición de Atravesando olvido (1947-2002), una antología personal que lo sitúa en su trayectoria de ya más de cincuenta años como poeta. Tal vez la insistencia editorial —vale la pena, la verdad— lo vuelva un poeta conocido entre nosotros.

Gamoneda pertenece a esa generación que vivió la guerra en la niñez y en la que la violencia permaneció presente muchas décadas después y tal vez no desaparezca nunca. No se trata de un poeta cuya revelación fuera fulgurante desde sus primeros libros, sino que se fue asentando en el gusto del lector, mientras trabajaba en su tono personal sin dejarse llevar por las modas del momento. Lejano del ritmo histriónico de algunos poetas de su edad, desde el principio mostró una voluntad de concentración que poco a poco lo fue llevando a una dicción esencializada y al encuentro de una transparencia asombrosa que acentúa su densidad.

Vistos retrospectivamente, los libros de los años cincuenta y sesenta, de los cuales Atravesando olvido trae algunas muestras, son a la vez un aprendizaje y un señalamiento del tono que se volvería más evidente en libros futuros. La importancia que tuvo en aquellas décadas la circunstancia de la dictadura franquista y el dolor de la posguerra hizo que los poetas se dirigieran sobre todo a una exterioridad colectiva, mientras que Gamoneda decidió interiorizar el sentido, hablarse a sí mismo para poder así hablar a cada uno. Cuando el tiempo transformó el contexto, las virtudes de Gamoneda empezaron a mostrarse con más firmeza ante sus lectores. La publicación, en 1988, de su poesía reunida bajo el significativo título de Edad —que incluye el notable Blues castellano de 1966— le dio el lugar que se merecía y le permitió evolucionar hacia libros más arriesgados y singulares.

Lo ocurrido en esa evolución sólo es comparable a lo que sucedió con José Ángel Valente después de la publicación de Punto cero. Cada libro que Gamoneda publicaba se volvía una pieza clave de la poesía hispánica —Libro del frío (1992), Libro de los venenos (1995) y en 2003 Arden las pérdidas—, mientras que el reconocimiento de la crítica y el número de sus lectores en la Península crecía. Atravesando olvido es una notable introducción a su obra para el lector mexicano, perfilada por la selección del propio autor, con prólogo de Eduardo Milán, y un apéndice que incluye una conversación con Gamoneda y un texto (muy bueno) de él mismo reflexionando sobre su labor.

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Antonio y Amelia Gamoneda, entre los leoneses que publican en ‘Revista de Occidente’

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La noticia, en Diario de León

Antonio Gamoneda, con Antonio Pereira, en la Fiesta de la Poesía de Villafranca del Bierzo (2023)

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Enlaces a la noticia de lo sucedido el 25 de junio de 2023, en la Fiesta de la Poesía de Villafranca del Bierzo que este año, y por todo lo alto, sirvió para recordar al escritor Antonio Pereira (Villafranca, 1923-León, 2009) en el centenario de su nacimiento:

Gamoneda recordará a Pereira en la Fiesta de la Poesía de Villafranca

Continuan los actos de celebración del centenario del nacimiento del escritor Antonio Pereira, y esta vez será su localidad natal, Villafranca del Bierzo, la que acogerá, los días 24 y 25 de junio, una doble Fiesta de la Música y la Poesía en la que participarán distintos músicos y poetas.

Villafranca del Bierzo se volverá a convertir este fin de semana en epicentro cultural, gracias a una edición especial de la famosa Fiesta de la Poesía, que servirá de homenaje a Antonio Pereira, uno de sus impulsores, coincidiendo con la celebración del centenario de su nacimiento.

Se trata de otra de las actividades impulsadas desde la Fundación Antonio Pereira, con motivo de esta efeméride, y con la que pretende recuperar, solo por este año, una de las fiestas más importantes de la villa del Burbia, que nació, precisamente, gracias a su poeta más ilustre, en colaboración con otros como Antonio Gamoneda, quien además participará en el acto.

“Hace unos días Antonio Pereira cumplió 100 años, celebramos su cumpleaños. El acto de este sábado y domingo en Villafranca puede ser un poco su bautizo, a través de la fiesta que durante tantas décadas se celebró, que impulsó Antonio Pereira junto a tantos otros como Antonio Gamoneda, que estará presente”, explicó el presidente de la Fundación Antonio Pereira, y sobrino del autor, Joaquín Otero, durante la presentación del acto.

Así, Villafranca será este fin de semana “capital de la poesía”, y por ella pasarán los poetas que, en su día, recibieron el premio de esta fiesta, y que aún están vivos, como son el ya mencionado Antonio Gamoneda, Juan Carlos Mestre, Isla Correyero, Juan Antonio González Iglesias, Niall Binns y Miguel Ángel Curiel.

La celebración se dividirá en dos jornadas. La primera de ellas en la noche del sábado, denominada ‘Son de música’. Desde las 22 horas pasarán por el Jardín de la Alameda músicos como Manuel Ferrero, Rafaria Montecristo, Aínda, Carlos Solito, Esther Lanzón, José Manuel Sabugo, Carlos Mendo y Rodrigo Martínez. Como colofón, la actuación de Santiago Auserón, líder de la mítica banda Radio Futura.

Ya el domingo, también en el Jardín de la Alameda, desde las 12.30 horas, ‘Son de poesía’, donde los escritores leerán aquellos poemas que en su día les hicieron alzarse con el premio de esta Fiesta de la poesía.

Finalmente, se podrá volver a ver el espectáculo poético-musical de Juan Carlos Mestre y Cuco Pérez y se descubrirá la estatua de bronce de Antonio Pereira, que quedará para siempre en un banco de la herradura del Jardín de la Alameda, donde pasó tantas horas. “Antonio Pereira pasó muchas horas allí sentado, en esos bancos. Queremos inmortalizar a Antonio sentado allí, donde tantos versos recitó y escuchó”, explicó Otero.

Además, se va a regalar a todos los asistentes una reedición del último poemario de Pereira titulado Una tarde a las ocho. Serán 100 ejemplares numerados y otros 400 sin numerar. Como complemento, esa mañana la banda Los Pamplinas ofrecerán un pasacalles por toda la localidad.

Por su parte, el patrono de la Fundación, Miguel Ángel Varela, alabó el trabajo de Antonio Pereira al frente de esta fiesta, que salió muchas veces adelante gracias a su generosidad. “Es una fiesta a la que le echó horas, entusiasmo, cariño, tiempo y dinero. Fue posible por la generosidad de la gente pero en todo momento la generosidad de Pereira iba incluso más allá de lo razonable”.

Varela también cree que «alguien debería contar la historia de la Fiesta de la Poesía de Villafranca del Bierzo», cuyo nacimiento está difuminado, con unas primeras ediciones pequeñas y que incluso se llegaron a celebrar en otras localidades, como Corullón.

Eso sí, tanto Joaquín Otero como Miguel Ángel Varela dejaron claro que esta es una edición especial y no significa que la cita se vaya a recuperar, dado que muchos de sus impulsores ya no están vivos. “No queremos seguir haciéndola sin ellos”, finalizó Otero.

EL PROGRAMA

Son de música

El sábado 24 de junio, a partir de las 22 horas en el Jardín de la Alameda, se sucederán los conciertos de Manuel Ferrero, Rafaria Montecristo, Aínda, Carlos Solito, Esther Lanzón, José Manuel Sabugo y Marcos Mendo, Rodrigo Martínez y Santiago Auserón.

Son de poesía

El domingo 25 de junio, a las 12:30 del mediodía, recitarán Antonio Gamoneda, Juan Carlos Mestre, Isla Correyero, Juan A. González Iglesias, Niall Binns, Miguel Ángel Curiel y Cuco Pérez.

Además, se descubrirá una escultura en homenaje a Antonio Pereira (Villafranca del Bierzo 1923 – León 2009).

Gamoneda en El País: «Cuando no quiero escuchar bobadas, bajo mi audífono y santas pascuas»

El periodista Jesús Ruiz Mantilla firma la entrevista con Antonio Gamoneda que se publica este martes 20 de junio en las páginas de Cultura del diario El País, con motivo del premio Semilla de Oro que recibió el pasado 4 de junio en el Mihacale de Gordoncillo (León).

Pedro García Trapiello felicita así a Gamoneda en su 92 cumpleaños

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19 junio / Gamoneda cierra el ciclo de #LdeLírica, en León

* ¡OJO! EL ACTO HA SIDO CANCELADO POR PROBLEMAS DE SALUD!

Por SILVIA G. RUBIO en actualidadsocial.es

Los poetas Gonzalo Escarpa y Rafael Saravia charlarán este lunes 19 de junio (19,30h) con el Premio Cervantes desde Ámbito Cultural de El Corte Inglés de León en un acto que será retransmitido en streaming a través de Facebook y Youtube.

Con este encuentro, Ámbito Cultural cierra el ciclo de #LdeLírica de este año con un invitado de excepción. A sus 92 años, el Premio Nacional de Poesía y Premio Cervantes (entre otros importantes galardones), recibirá al público en Ámbito Cultural de El Corte Inglés de León, su ciudad, para charlar de poesía, de vida… de la luz y la inteligencia con la que sigue escribiendo día tras día.

Antonio Gamoneda es uno de los escritores contemporáneos más carismáticos, habiéndose convertido en guía y modelo de muchos poetas más jóvenes. Valoradísimo, sobre todo, por su conciencia crítica y su apertura hacia las tradiciones de la modernidad, Gamoneda, es sin duda, uno de los poetas más admirados que pasan por este ciclo.

Gonzalo Escarpa, coordinador de #LdeLírica y director de La Piscifactoría Laboratorio de Creación y Rafael Saravia, poeta, editor, fotógrafo y director del Club Cultural Leteo (Jurado actual de nuestro V Premio Nacional de Poesía Viva) serán los encargados de charlar con el escritor de obras que hicieron hito como el Libro del frío.

La velada poética podrá disfrutarse en vivo en la sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de León el lunes a las 19,30h (con entrada libre hasta cubrir aforo), y también se podrá seguir en streaming a través de las redes sociales de Ámbito Cultural (Facebook y Youtube).

Gamoneda en el monográfico «Humanismo Solidario. La ética de la esperanza” (2023)

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“Humanismo solidario. La ética de la esperanza” es el nuevo monográfico de la editorial ruteña Ánfora Nova. Cuenta con destacadas participaciones del Premio Nobel argentino Adolfo Pérez Esquivel, los Premios Cervantes Antonio Gamoneda y Sergio Ramírez, o el Premio Princesa de Asturias Emilio Lledó. Junto a ellos, figuran también el exdirector general de la Unesco Federico Mayor Zaragoza, el ministro de Cultura y Deporte, Miquel IcetaGarry JacobsFernando ArrabalAntonio Garrigues Walker o la libanesa Ogarit Younan. El nuevo trabajo, bajo la dirección de José María Molina, reúne en torno a ochenta escritores, artistas plásticos e intelectuales de talla nacional e internacional.

(…) Según Molina, estamos ante “una joya bibliográfica”. Se ha elaborado con el objetivo de promover y difundir una corriente crítica e intelectual que, desde la heterodoxia estética, asume “el uso de la palabra como obligación social bajo los irrenunciables principios del compromiso y el comportamiento ético”. La publicación aborda temáticas relacionadas con el compromiso ético del humanismo solidario, como la paz, la justicia, la libertad, la igualdad, el ecologismo, el feminismo o la solidaridad. (…)

‘Book of the cold’ / Katherine M. Hedeen & Víctor Rodríguez Núñez traducen al inglés el ‘Libro del frío’ de Gamoneda

La librería leonesa Tula Varona acogió el martes 13 de junio, por la tarde, la presentación de la versión estadounidense de «Book of the Cold / Libro del frío» de Antonio Gamoneda, traducido por Katherine M. Hedeen & Víctor Rodríguez Núñez.

Fotografía: Sonia Riaño / Tula Varona.

Katherine M. Hedeen (Salem, Oregón, USA, 1971) es traductora, ensayista y catedrática. Se especializa en poesía hispanoamericana y ha traducido al inglés y prologado más de veinte libros de poetas relevantes de la región, como Juan Gelman, Jorgenrique Adoum, José Emilio Pacheco, Fina García Marruz, Juan Calzadilla y Raúl Gómez Jattin, así como dos antologías de la poesía contemporánea de Cuba. Ha recibido en el Reino Unido el premio PEN Translates, y en Estados Unidos dos veces la beca National Endowment for the Arts. También ha traducido y prologado recientemente la obra de Antonio Gamoneda, Book of the Cold / Libro del frío. Ha traducido, además, poesía del inglés al español de, entre otros autores, Mark Strand, C.D. Wright y John Kinsella. Es editora de la casa estadounidense Action Books, y catedrática de literatura hispanoamericana en Kenyon College, Estados Unidos.

Víctor Rodríguez Núñez (La Habana, Cuba, 1955) es poeta, periodista, ensayista, traductor y catedrático. Ha publicado diecisiete libros de poesía, casi todos premiados y reeditados, siendo los más recientes despegue (Premio Fundación Loewe, 2016), el cuaderno de la rata almizclera (2017), enseguida [o la gota de sangre en el nivel] (2018) y la luna según masao vicente (2021). Han aparecido libros o antologías de su obra en doce países de lengua española, y en traducción al alemán, árabe, chino, coreano, francés, hebreo, inglés, italiano, macedonio, neerlandés, portugués, serbio, sueco, turco y vietnamita. Durante la década de 1980 fue redactor y jefe de redacción de la influyente revista cultural cubana El Caimán Barbudo. Compiló tres antologías que definieron a su generación, así como La poesía del siglo XX en Cuba (2011). Doctor en Literaturas Hispánicas por la Universidad de Texas en Austin, es catedrático de esa especialidad en Kenyon College, Estados Unidos.

Antonio Gamoneda con la traductora Katherine M. Hedeen, autora también del prólogo de ‘Book of the cold’. Fotografía: Sonia Riaño / Tula Varona.

Antonio Gamoneda con la traductora Katherine M. Hedeen, autora también del prólogo de ‘Book of the cold’. Fotografía: Sonia Riaño / Tula Varona.

Carta semiprivada de Antonio Gamoneda a Antonio Pereira

En este día —13 de junio de 2023— en el que Antonio Pereira, grandísimo amigo de Gamoneda, hubiera cumplido cien años, reproducimos esta carta que se publicó en La Crónica de León hace más de 30 años, a propósito de la publicación de su libro de relatos El Síndrome de Estocolmo:

CARTA SEMIPRIVADA A ANTONIO PEREIRA

Por ANTONIO GAMONEDA
[Publicada en el diario La Crónica de León, en enero 1989]

Querido Antonio: Tengo El Síndrome de Estocolmo en la mesilla de noche, que es donde suelen ponerse los libros que se aman. Ya está leído y hasta releído, pero lo necesito allí para las horas dolientes, que son horas en las que algunos libros se tornan medicinales. Está en buena compañía; se roza con un tomo del Pedacio Dioscórides Anazarbeo, de Laguna, el segoviano mágico que diagnosticaba al Papa por la orina; con La otra gente, de Cunqueiro, ese berciano de Mondoñedo al que saco mucha correligión contigo; con un Hiperión deslumbrante y difícil de roer, que firma un persa sufí de nombre impronunciable. A los cuatro vuelvo según los giros del ánimo. Al Síndrome por los gozos prosódicos que, si me alcanzan al entresueño, pueden traerme alucinación, dado que más de una vez se me han vuelto físicos, como si realmente oyera el metal —franco y algo campanudo, reconócelo— de tu voz propia y corporal.

Yo creo que esto tiene que ver con las ausencias que tú me infieres y yo te guardo. Reconócelo. Después de casi cuarenta años de trato, siendo además tocayos y asonantes en la patronimia, habíamos llegado a tener para los dos una especie de aura univitelina; ahora, dos años para acá, cuando tanto tendríamos que despachar sobre planes de jubilación, índices de colesterol y leves maledicencias, tú te das más que nunca a la vida intercontinental y no hay manera de cogerte los vientos.

Es cierto que tus itinerancias mundiales tienen mucho que ver con la imaginería que trabajas en los libros, pero yo sé que salgo perjudicado. En el Síndrome, además de enternecerte con Nilita, con Borges y con Ledo Ivo, andas de tránsito por Puerto Rico, Acapulco, Buenos Aires, Moscú, París, Río de Janeiro… No sigo. Si descontamos Arganza, el Naranco y Astorga, ¿qué queda de tú, un día famosa, literatura diocesana? ¿Dónde te vas a encontrar conmigo, que para poeta lírico no necesito más tierra, pongo por ejemplo, que la que hay entre la calle Varillas
y Mansilla de las Mulas?Besos a Úrsula. Enérgicos abrazos para ti.

Antonio (Gamoneda)

P/S. Se me olvidaba decirte algo. Es asunto recrudescente, pero para bien. Consiste en que, con referencia al ramo y género del cuento y a sus brevedades, he dado en pensar muy seriamente que eres el número uno, el maestro. Lástima no tener a mano a Antón P. Chejov: firmaría conmigo la posdata. Vale.

 

Reseñas literarias de Gamoneda / «Cancionero de Sagres», de Antonio Pereira (1970)

«Cancionero de Sagres», de Antonio Pereira

Por ANTONIO GAMONEDA
[Artículo publicado en la revista Tierras de León, nº XI; Diputación de León, junio 1970]

Desde las mismas titulaciones —»Del monte y los caminos», «El regreso», fueron las anteriores— se comprueba una especie de voluntad viajera. «Cancionero de Sagres» (Col. Arbole, Ed. Oriens. Madrid, 1969) reitera esta voluntad con una, en cierta medida, orientación exótica. Si partimos de esta advertencia es para considerar lo que nos parece una constante significativa en la poesía de Pereira. Hay una operación por la que Pereira hace de su comprobación de la tierra extensa, de su paisaje humano, una manera de afirmación y encuentro consigo mismo:

«Y nadie podrá decirme,
nadie,
que voy perdido».

El largo repaso de la tierra se hace curso poético; paralelamente, movimiento y mirada hacia fuera; posteriormente, interiorización. Con esta última viene un arrastre de percepciones inquietantes. Ocurre que, en «Cancionero de Sagres», los hombres —los portugueses— «van o vienen / bajo el sol que los hace viejos»; «andan / eternamente y sin remedio», y el lirismo madurado, voluntario, de Pereira oscurece su serenidad. El «paisaje con hombres» se transcribe, en ocasiones, con una suavidad cuestionada por la verificación amarga. Entonces, la lírica de Pereira es una lírica amenazada. No sé si este matiz está suficientemente advertido por la crítica.

Las tres divisiones del libro —»Paisaje con hombres», «Espejo entre dos luces», «Punta de Sagres»— conciertan en esta dualidad contradictoria y fértil: el gozo (Pereira usa en alguna ocasión esta misma palabra) del descubrimiento hermoso y el gozo formal del poema se contrastan con el dato doloroso. Ocurre que este dato suele corresponder a un mal que nosotros llamaríamos histórico, y una peculiaridad de Pereira es la posterior referencia de este dolor histórico a un consuelo no histórico, a una «solución pacífica» imaginada, creada por el deseo, por la decisión defensiva de articular un remedio, aunque este remedio no sea, fuera del poeta y el poema, tan verificable como la dolencia. Si vamos, por ejemplo, sobre el poema «Lo digo por Antonio de Lama», encontraremos, utilizando una fragmentación respetuosa con el sentido, una especie de demostración. Dice:

«Pienso que estás pensándome, esperándome»

y después se extiende en la referencia consoladora, preservadora, afirmándola hasta el rechazo de posibilidad distinta:

«Quién se echaría al campo una mañana
si no supiera que alguien le defiende
y qué valiera todo cuanto amo
a este país de rosas y quebranto
sin otro corazón con quien partirlo»

Creemos que está claro el mecanismo: existe el dato de la muerte (histórica) de Antonio de Lama; este dato existe y amenaza; Pereira restablece el equilibrio con otro, estrictamente poético (subjetivo, deseado, imaginado), negación del anterior. La resolución, al acto de referencia de lo doloroso histórico a lo consolador imaginado, es decir, a una «realidad» interior, proporcionada por la voluntad del poeta, es el movimiento con que Pereira retorna de su percepción, de su comprobación objetiva, al campo «irremediablemente subjetivo» (este entrecomillado corresponde a una expresión de Sartre). Pereira defiende, por así decirlo, su fundamental actitud de lírico. De ésta que es, quizá, la obligada y más difícil aventura de la poesía contemporánea, aventura en la que puede ser quebrada hasta la misma naturaleza poética, resulta y permanece una suma finalmente serena, una cadencia sin fisuras, íntimamente coherente, vigilada en su circunscripción lírica, problematizada en el nivel emocional y sólo hasta el punto en que, aunque amenazada, aún no se quiebra la deliberada armonía del acto poético. Resta decir que, en nuestro criterio, esto no se logra si no es disponiendo de un exquisito tacto instrumental, de una afinación practicable, únicamente, en la plena posesión de una voz personalísima.

Vindicación de Gamoneda / «Por donde pasa la poesía» (2011)

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Por CRISTINA FANJUL
(Artículo publicado en Diario de León, el 22 de febrero de 2012)

«Alguno de los autores que en España se consideran de gran valía no tienen apenas prestigio en América, como es el caso de Antonio Gamoneda, que escribe poesía de un simplismo, artificio a medias y de juegos verbales sin deslumbramiento que han acabado por quitarle lectores». Estas palabras, pronunciadas el año pasado (2011) por el poeta Alí Calderón son en parte culpables del libro Por donde pasa la poesía, que el viernes (2012) se presenta en Matadero Madrid. La obra, editada por Baile del Sol, cuenta con la participación de setenta autores, entre ellos los leoneses Rafael Saravia, Lourdes de Abajo, Ildefonso Rodríguez, Eloísa Otero y Juan Carlos Mestre, y está capitaneado por José Luis Sampedro, autor del prólogo.

Como una revisitación del enfrentamiento que en los años cuarenta surgió entre los defensores de la poesía arraigada —Leopoldo Panero, Rosales, Vivancos o José García Nieto— y la desarraigada, que encontró su máxima expresión en Victoriano Crémer, Celaya o Blas de Otero, así las palabras del poeta mexicano encendieron las llamas de una guerra poética soterrada.

Sin etiquetas. En un lado están los integrantes de la antología Poesía contra la incertidumbre que, según los autores participantes, nace de la necesidad de analizar críticamente la poesía actual y de hacerla accesible a todos los públicos. En el manifiesto de la misma podía leerse: «Los jóvenes poetas actuales se han adscrito a una tendencia tan experimental como oscura que no puede entender nadie. Sucede de igual manera en España que en Hispanoamérica. Los discursos fragmentarios, el irracionalismo como dogma y el abuso del artificio han supuesto la ruina de la poesía. Ha sido el derroche que ha llevado a la crisis poética actual, en la que la poesía está considerada como un género difícil, que no se entiende y que sólo leen los poetas entre ellos. Nosotros creemos que lo que sucede es que el poeta no ha hecho bien su trabajo».

En el otro, Por donde pasa la poesíase posicionan quienes se declaran en defensa de la pluralidad poética y de la convivencia de todas las expresiones líricas. En el manifiesto se hace una defensa cerrada de la libertad literaria y se denuncia la actitud de cuantos se apropian y se encierran en ciudadelas poéticas excluyentes: «Las tentativas de encerrar el lenguaje literario dentro de límites inamovibles han dado como resultado estructuras cerradas de pensamiento que trabajan en contra de la propia y esencial condición de la palabra», destacan. Asimismo, aseguran que el intento de limitar las distintas voces poéticas es una manera de agredir el legado recibido. «Ha costado mucho desterrar de nuestro campo literario el cainismo y la exclusión. No vamos a consentir ahora que vuelvan a reproducirse estrategias envenenadas similares».

Setenta poetas. Pero Por donde pasa la poesía es mucho más. A través de los versos de setenta poetas, de los cuales se recogen distintas piezas, se agrupan más de trescientas páginas de buenos poemas. La obra empezó a fraguarse en la Librería Primado de Valencia, una librería de barrio que, como destaca el poeta Arturo Borra, se ha convertido en los últimos años en un «punto de encrucijada». Los artífices del libro añaden que este libro coral es «imagen de un tiempo de comunidad entre poetas y lectores, entre vecinos de barrio y escritores, cuyo hilo es el disenso y la pluralidad, eso sí, de signo anticapitalista, antineoliberal, antifascista, antidogmático».

Dice Víktor Gómez, uno de los poetas participantes, que el libro acoge en igualdad de condiciones a autores inéditos, autores y a los consagrados, en una obra que trata de zafarse de la orientación industrial actual, presidida por la insignificancia y la banalidad, «lo apolítico o, lo que aún es peor, lo político-domesticado, lo político-usurpado».

El libro incluye además un cedé con versiones de Lucho Roa de varios de los poemas recogidos en la antología, como las piezas de Lucia Boscá, Antonio Méndez Rubio, Antonio Martínez i Ferrer o Mar Benegas.