* Curiosidades

Adiós a Miguel Cordero del Campillo, científico humanista y defensor de las libertades

Folio 1 de 7. Miguel Cordero del Campillo y Antonio Gamoneda, entre los firmantes.

Miguel Cordero del Campillo.

En la madrugada del miércoles 12 de febrero de 2020 falleció, a los 95 años, el ex rector de la Universidad de León Miguel Cordero del Campillo (Vegamián 1925 – León 2020), veterinario de formación, pero también científico, humanista, profesor, ensayista y político independiente. Además de una eminencia en el campo de la parasitología animal, como ciudadano Cordero del Campillo fue un luchador por las libertades y una bellísima persona, con la que Antonio Gamoneda compartió correspondencia y amistad.

Carlos Pérez Alfaro, uno de los fundadores de la revista de poesía FAKE, le ha recordado, en las redes sociales, con el folio que se puede ver sobre estas líneas (el primero de siete folios de firmas) y estas palabras: «En 1970, siendo Miguel Cordero del Campillo decano de la Facultad de Veterinaria, firmó, junto a 151 personas más, una petición dirigida a la Capitanía General de la VII Región Militar para que mis camaradas y yo, presos políticos, fuéramos puestos en libertad condicional. Todos los firmantes fueron visitados por la Brigada de Investigación Político-Social. Agradecido».

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Sobre la fotografía de portada de «La pobreza», el segundo tomo de memorias de Gamoneda

Alberto Laurín en su Darracq, el primer coche que circuló por León con la matrícula LE-1. Foto: GRACIA (hacia 1909).

El poeta cuenta en sus memorias una curiosa historia relacionada con la familia Laurín…

Por ELOÍSA OTERO

La fotografía que aparece la portada de «La pobreza» —el segundo tomo de las memorias de Antonio Gamoneda que este miércoles 12 de febrero de 2020 se pondrá a la venta en las librerías, editado por Galaxia Gutenberg— está tomada entre 1907 y 1909, poco después de que se matriculara en la provincia de León el primer coche, el LE-1, que en la imagen aparece conducido por su propietario, Alberto Laurín Pagny. (La primera matriculación de un vehículo en León, según la DGT, ocurrió en 1907, más concretamente el 20 de julio, y no en 1909, como figura erróneamente en muchos artículos referidos a esta imagen). Según las crónicas de la época, con este magnífico automóvil Laurín se atrevió a ir de vacaciones con su familia hasta San Sebastián y Biarritz el 23 de julio de 1908.

Apenas hay datos de aquella primera matriculación, salvo que Laurín —de origen francés, y conocido en la capital leonesa por ser propietario de un taller-fundición, que hacía todo tipo de trabajos mecánicos, y por su pertenencia a la logia masónica ‘Luz de León’— matriculó un modelo Darracq inglés y, por eso, el primer vehículo que cruzó las calles de León tenía el volante a la derecha. Laurín también era representante en la provincia leonesa de la Sociedad Española de Explosivos, Caballero de la Cruz del Mérito Agrícola Francés y Miembro del Instituto de Ciencias de Nueva York (según consta en su esquela, que reproducimos).

La foto parece ser que la hizo Gracia, probablemente Germán Gracia (nacido en 1862), aunque también pudo hacerla su hijo Pepe Gracia, nacido en 1894 y que desde muy joven ayudó a su padre en el oficio.

Antonio Gamoneda, siendo muy joven, por azares de la vida asistió de cerca a los últimos meses de vida de Enrique Laurín —hijo de Alberto Laurín—, y el poeta cuenta en este segundo volumen de sus memorias una historia curiosa relacionada con esa familia, y es que antes de morir Laurín le dejó en herencia una herrumbrosa avioneta… (pero como no queremos hacer «spoiler», no desvelaremos más).

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‘El Cuaderno’ publica un extracto del inicio de «La pobreza», de Gamoneda

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La revista digital asturiana El Cuaderno publica un extracto del inicio de ‘La pobreza’ (Galaxia Gutenberg), segundo tomo de las memorias de Antonio Gamoneda, a modo de acompañamiento de una entrevista de César Iglesias…

La primera reseña de «Sublevación inmóvil» de Gamoneda se publicó en Brasil en 1962

0 reseña sublevación inmóvil sao paulo baja

Recorte con la reseña publicada en Diario Popular de São Paulo (Brasil) el 29 de enero de 1962.

Sublevación inmóvil (escrito entre 1953-1959) está considerado como el primer libro publicado por Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931) —aunque un libro juvenil, La tierra y los labios, ya hubiera visto la luz en 1949 en la colección “Verbo”, de Alicante—.

Con esta obra, el poeta quedó finalista del premio Adonais —junto a Enemigo íntimo, de Antonio Gala; mientras que el premio lo obtuvo Francisco Brines con Las brasas—. La primera edición, editada por la colección Adonáis en 1960, estaba formada por 26 poemas. 

Gamoneda recordaba que la primera reseña del libro no salió publicada en España, sino en un diario de Brasil. En su día, no sabe cómo, Victoriano Crémer tuvo noticia de ella, y le hizo llegar el recorte, que el poeta guardó entre sus muchos papeles, y allí permaneció olvidada, hasta hoy. La reseña, que reproducimos sobre estas líneas, apareció hace unos días ordenando carpetas en su estudio.

La anotación manuscrita al margen dice:

M. LIMA SOUSA – DIARIO POPULAR – 29/1/62 – SÃO PAULO

Gamoneda, «incrédulo» ante una posible autonomía para León (2020)

Antonio Gamoneda se pronuncia sobre la Autonomía para León en el artículo-encuesta que firma la periodista Leyre Iglesias publicado en el suplemento Crónica del diario El Mundo, el domingo 5 de enero de 2020:

«Le confieso mi incredulidad en la posibilidad de una autonomía para las provincias de León, Zamora y Salamanca, y mi incredulidad también en torno a la pertinencia y el valor social que pueda tener la actual autonomía. La actual autonomía funciona mal, pero no tengo una idea en relación a cómo puede funcionar una autonomía de las tres provincias. Soy incrédulo a los dos lados. Ya pasé la edad de la beligerancia y me siento indiferente. [Pero si a firmado el manifiesto a favor de una comunidad autónoma diferenciada…]. Lo firmé porque me lo pidieron unos amigos. [¿Qué votaría en caso de consulta?]. Lo que más me apetecería sería no votar nada. Como soy viejo, mis intereses son los amistosos.»

ANTONIO GAMONEDA / Poeta / Criado en León, 1931

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Años 80, Gamoneda: «Diciéndolo de nuevo» en el «Salón de los vientos», con Miguel Suárez y otros poetas amigos

Cosas que aparecen: un cartel anunciando un recital, «Diciéndolo de nuevo» (título de uno de los grandes poemas de Miguel Suárez, y un texto absolutamente generacional), en lo que se llamó «Nuevo Salón Cultural», y más tarde también «Salón de los vientos», ubicado en las alturas del viejo Teatro Emperador, en León. No pone el año. Tuvo que ser en la primera mitad de los años 80 (Miguel Suárez no había publicado ningún libro, cosa que hizo en 1986).

Descifrar una palabra manuscrita por Gamoneda se vuelve un reto viral en Twitter

La dedicatoria de Gamoneda a Sergio.

El pasado 1 de diciembre de 2019, un twit de Sergio Fernández Martínez @serge_fm (quien actualmente realiza su doctorado en la ULE) relacionado con la caligrafía peculiar de Antonio Gamoneda en una dedicatoria, concretamente con una palabra indescifrable para su destinatario, se convirtió en un reto viral en pocas horas en Twitter, y muchísimas personas se lanzaron, de forma pública o privada —según matiza @sergio_fm—, a elucubrar e intentar dilucidar el palabro en cuestión…

La solución llegó en la tarde noche del 3 de diciembre, de la mano de María Ángeles Lanza, esposa de Gamoneda, gracias a la mediación de @kokoelo que se la comunicó al doctorando. Hay que decir que sólo un pequeño porcentaje de los twitteros dio en el clavo, algunos de ellos con argumentos bastante analíticos, en caso de curiosidad sólo hay que entrar en la red social y dar un paseo por el hilo de conversación generado:

Actividad del twit en la mañana del día 3.

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Archivo familiar / Una foto de juventud de Gamoneda / «Caigo sobre una silla»

Un jovencísimo Antonio Gamoneda. Fotografía del archivo familiar de Gamoneda.

CAIGO SOBRE UNA SILLA

Cuando yo caigo sobre una silla
y mi cabeza roza la muerte;
cuando cojo con mis manos la tiniebla
de las cazuelas, o cuando contemplo
los documentos representativos
de la tristeza, es
la amistad quien me sostiene.

(Del libro Blues castellano, 1961-1966)

«Escondida luz», una singular antología de Federico García Lorca a cargo de Gamoneda

Escondida Luz
FEDERICO GARCÍA LORCA
Antología, montaje poemático y prólogo de Antonio Gamoneda
Ed. Sibila y Fundación BBVA, Sevilla, 2010.

Un libro que ha pasado bastante desapercibido en estos últimos años es ‘Escondida luz’, una singular antología de Federico García Lorca a cargo del poeta Antonio Gamoneda. No encontrará el lector una selección consabida de poemas. Gamoneda incluye textos de la primera juventud del poeta granadino y extrae unidades poemáticas que encuentra sumidas en sus obras dramáticas. Así, la selección une el sello personalísimo del antólogo al valor propio de los versos de Lorca.

El mayor atractivo de esta original antología –al punto de convertirse en una atrevida propuesta estética– está en incluir fragmentos en versos de obras teatrales que, fuera de su contexto dramático, son considerados aquí auténticos poemas independientes, según expone Gamoneda en su esclarecedor prólogo.

El libro, por tanto, no supone sólo una representativa selección, sino también una recreadora lectura de la poesía de Lorca, realizada por uno de los poetas más reconocidos en lengua española.

Una desoladora anécdota de las memorias de Gamoneda en un artículo de Martínez de Pisón

El optimismo

Por IGNACIO MARTÍNEZ DE PISÓN
Artículo publicado en La Vanguardia, el 30/08/2019

Una de las anécdotas más desoladoras que conozco la encontré en Un armario lleno de sombra, las memorias de infancia del poeta Antonio Gamoneda. Su padre había muerto en 1931, y su madre y él, que entonces era un niño de meses, se habían instalado en León. En 1945 los restos del padre, enterrado en el cementerio de Oviedo, iban a ser arrojados a la fosa común. La madre, que había ahorrado lo suficiente para comprar un modesto nicho, envió al jovencísimo Antonio para que supervisara la operación y, de paso, rescatara las prótesis de oro de la dentadura del muerto. Cuando los trabajadores del cementerio llevaban ya un rato cavando y sacaban restos humanos mezclados con tierra, el chico observó que algunas paladas iban a parar a un montoncito aparte. Una vez vacía la fosa, se armó de valor y echó de allí a los dos hombres. Ellos protestaron, pero Antonio se mantuvo firme. Luego se agachó junto al montón pequeño y fue desmenuzando los terrones hasta dar con unos trozos de dentadura. Tal como sospechaba, los obreros los habían apartado disimuladamente para arrancarles más tarde las piezas de oro. Lo envolvió todo en su pañuelo, regresó a León y se lo entregó a su madre, que se estaba quedando sin dientes por culpa de la piorrea y necesitaba ese oro para su propia prótesis.

Todo en esta brutal anécdota parece aludir a tiempos remotos, inmemoriales, y sin embargo es una historia de ayer mismo, como quien dice. Esa España, la del hambre, era la de la generación de mis padres. La España de mi generación fue la del desarrollismo y la transición. La de mis hijos, nacidos en los años noventa, es la de la democracia plena y la ciudadanía europea. ­Sólo dos saltos generacionales separan a los jóvenes de ahora de ese mundo de extrema miseria, dentaduras podridas y sepultureros sin escrúpulos. Salta a la ­vista que los actuales veinteañeros han sabido escoger mucho mejor que sus padres y sus abuelos el momento de venir al mundo: en Es­paña, ningún tiempo pasado fue mejor. (…)

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Antonio Gamoneda y Concha Espina, dos leoneses que han rozado el Nobel

Los escritores leoneses Antonio Gamoneda y Concha Espina. J. CASARES – Diario de León.

Los leoneses que rozaron el Nobel

(…) Solo cinco españoles lo han conseguido. José Echegaray, en 1904; Jacinto Benavente, en 1922; Juan Ramón Jiménez, en 1956; Vicente Aleixandre, en 1977; y Camilo José Cela, en 1989. Pero en la lista de nominados al Nobel de Literatura hay decenas de autores españoles que finalmente no lograron el galardón. Es el caso de los leoneses Antonio Gamoneda (1931) y Concha Espina (1869-1955). [El primero nació en Oviedo, aunque reside en León desde niño, y lleva apareciendo en las quinielas del premio de forma intermitente desde que le concedieron el Cervantes en 2006. La segunda, de origen santanderino, publicó en 1914 su obra cumbre, «La esfinge maragata», ambientada en la comarca leonesa de Maragatería, y fue propuesta para el Nobel 25 veces entre 1926 y 1954.]

(…) A la Academia Sueca siempre le ha gustado el misterio. Nunca revela hasta 50 años después los nombres de nominados a los Nobel. (…) Sin duda, es uno de los secretos mejor guardados y, precisamente, este ocultismo suscita todo tipo de quinielas. La casa de apuestas británica Ladbrokes tiene su propia nómina de candidatos, en la que aparecen un centenar de aspirantes al mayor premio de la literatura mundial. El poeta leonés Antonio Gamoneda ha figurado en ella en más de una ocasión. (…)

Este año 2019 la Academia sueca entregará dos premios Nobel de Literatura, después de que el año pasado no llegara a fallarse por un escándalo de abusos sexuales en el seno de la institución que provocaron una cascada de dimisiones. La Academia sueca, en sus horas más bajas, decidía entonces posponer el premio. Así que en octubre se otorgará el de 2018 y el de esta edición. (…)

«TRIACA, Dioscórides-Laguna-Gamoneda», una exposición de Luis Moro en Segovia

Hasta el 1 de septiembre, el pintor Luis Moro (Segovia, 1969) presenta en el segoviano Torreón de Lozoya TRIACA, Dioscórides-Laguna-Gamonedauna exposición interactiva que vincula el arte, la botánica, la farmacopea y la medicina con la realidad aumentada, la historia y las letras de Antonio Gamoneda. Todas estas disciplinas confluyen en 192 obras —entre acuarelas, esculturas, instalaciones y algunas pinturas— plenas de armonía muy capaces de bajar las revoluciones de nuestra rutina, abstraernos y suspendernos en el tiempo.

Exposición y libro

En la exposición, Luis Moro ha fusionado su arte con el del poeta Antonio Gamoneda para presentar, además de la exposición, el libro TRIACA, Dioscórides-Laguna-Gamoneda, con el que el artista busca adentrar al público en la poesía, la historia de la medicina y la farmacopea, poner en valor la aportación de cada cultura al conjunto del saber y reivindicar las figuras de los doctores Andrés Laguna y Pedacio Dioscórides. “Trabajar con alguien de la grandeza, sencillez y talla poética de Gamoneda ha sido un privilegio y un encuentro mágico, como lo son las plantas que documentamos en el libro sexto del Dioscórides, el clásico de la farmacopea”, destaca el artista segoviano.

Obras de la exposición.

La marioneta de Gamoneda, en una exposición de Eduardo López Casado

Exposición de marionetas de Eduardo López Casado, con la marioneta de Gamoneda a la izquierda de la imagen.

Hace algunos años, el artista leonés Eduardo López Casado realizó una marioneta de Antonio Gamoneda, utilizable por ventrílocuos, y se la regaló al poeta. Fue la primera de muchas otras de distintos personajes. Porque ahí empezó Eduardo con lo de las marionetas…

En estos días de verano, hasta el 4 de agosto de 2019, el salón de actos múltiples de las antiguas escuelas de la localidad leonesa de Onzonilla acoge una gran exposición de marionetas fabricadas por Eduardo López Casado, y entre ellas se encuentra también la de Gamoneda, cedida para la ocasión. Entrada libre.

Gamoneda y Eduardo López Casado con la marioneta.

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[«No hay nada» / Pavana impura] / Partitura para guitarra de Sebastián P. Wise para Antonio Gamoneda

Partitura de Sebastián P. Wise. / Archivo de Gamoneda.

Texto de Sebastián P. Wise, explicativo de su partitura dedicada a Gamoneda. / Archivo de Gamoneda.

Partitura para guitarra del músico afincado en Salamanca Sebastián P. Wise, titulada «No hay nada» / Pavana impura, dedicada a Antonio Gamoneda y fechada en 2001.

Se cumple un siglo desde la publicación de «Otra más alta vida» (1919), el libro del padre de Gamoneda

Antonio Gamoneda
Otra más alta vida.
Madrid, Imprenta Helénica, 1919.
Primera edición.

En este año 2019 se cumple un siglo exactamente, nada menos que cien años, de la publicación de «Otra más alta vida», el libro de poesía que publicó en 1919 Antonio Gamoneda (1887-1932), padre del actual poeta homónimo (éste nacido en Oviedo en 1931, aunque desde 1936 reside en León).

Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931) realizó en 1993 una pequeña reedición del libro de su padre, prácticamente inencontrable, en Llibros del Pexe, Gijón (ISBN: 84-87259-46-4), «más que por su valor literario por su valor sentimental». Se trata de un poemario con tintes modernistas, y durante años fue el único libro que hubo en casa de Gamoneda cuando éste era un niño y todavía no iba a la escuela: un único libro, de poemas, y firmado por su padre.

Pero éste fue el libro, precisamente, en el que aprendió a leer el pequeño Antonio, mientras su madre le hablaba de los títulos y autores que su padre había llegado a tener en su biblioteca. «Mi padre incluso tenía libros dedicados por Valle-Inclán y Rubén Darío, pero nunca pudimos recuperarlos», recuerda, tras el traslado de Oviedo a León en 1936, el año en que estalló la guerra civil española. «Al haber aprendido a leer usando un libro de poesía, el de mi padre, quedé ‘condenado’ a ser poeta», ha comentado Antonio Gamoneda en muchas ocasiones.

  • Aquí puedes leer «Humo», un poema de «Otra más alta vida» (1919) de Antonio Gamoneda

Reedición de 1993.