La prisión transparente

Reseña de «La prisión transparente», por Santos Domínguez (2017)

La prisión transparente
Antonio Gamoneda
Vaso Roto. Madrid, 2016

Por SANTOS DOMÍNGUEZ
Publicada en Encuentros de lecturas 3/2/2017

«Estoy cansado  /…/ Estoy / muy cansado», escribe Antonio Gamoneda al principio y al final de La prisión transparente, el primero de los tres libros que, junto con No sé y Mudanzas, integran el volumen que publica Vaso Roto.

Un volumen que toma título de ese primer poema, que abre una serie poética homogénea en su tonalidad que aborda, como explica Gamoneda en su introducción ‘Confidencias y avisos’, “las posibilidades poéticas de un lenguaje extraviado” y el carácter transitorio de la vida.

No sé –que se convertirá también en el título de la segunda serie– es la frase que se va repitiendo para articular, entre el extravío y la fábula, ese primer libro, La prisión transparente, una metáfora que resume la mirada del poeta sobre sí mismo. Aquí lo sombrío, la desolación, las preguntas inútiles y las contradicciones de la “certidumbre vacía” marcan el sentido de una aproximación insegura a la realidad del mundo y de la propia conciencia, que va y viene del recuerdo al olvido, de la fugacidad del ser a la eternidad del no ser, del saber al no saber.

Un no saber que se convierte en el eje del segundo libro –No sé–, cuyas palabras despojadas, entre lo interrogativo y la negación, tienen mucho de despedida. A través de una sucesión de potentes imágenes visionarias sobre la disolución de la identidad en el tiempo, sus versos proyectan una mirada sobre los residuos y los restos del ser y la memoria. Una despedida que se cierra así:

La tercera serie, Mudanzas, retoma y desarrolla la sección que con el mismo título cerraba la edición de la poesía reunida de Antonio Gamoneda en Esta luz, que publicó Galaxia Gutenberg en 2004.

Se recogían allí un conjunto de textos escritos entre 1961 y 2003 que tenían como base  poemas o textos ajenos –de Trakl, Mallarmé, Plinio, Dioscórides y otros, a los que ahora  se añaden los cantos del rey Nezahualcóyotl y Herberto Helder– asumidos para construir a partir de ellos un poema nuevo.

Un reconocimiento de afinidades y analogías, una apropiación poética en la que Gamoneda tiene como modelo al poeta portugués Heberto Helder en un ejercicio de reescritura de textos ajenos que ya había practicado con la ‘Herodías’ de Mallarmé, con ‘La canción del solitario’ y ‘Sueño y locura’ de Trakl o con Dioscórides en el Libro de los venenos. 

→ Más reseñas de libros de Gamoneda, por Santos Domínguez, AQUÍ

Antonio Gamoneda en el #13 de la revista francesa ‘HispanismeS’

Haz un click:

NOTA de las editoras de HispanismeS #13, Laurence Breysse-Chanet y Laurie-Anne Laget:

» Este volumen [nº 13 de HispanismeS, la revista de la Sociedad de Hispanistas Franceses] se preparó antes de la publicación de la versión aumentada, en dos volúmenes, de Esta luz. Poesía reunida, al cuidado de Jordi Doce, con un epílogo de Miguel Casado (Barcelona, Galaxia Gutenberg/ Círculo de Lectores, 2019), que además de cierta reescritura de los poemarios publicados en Esta luz de 2004 en la misma editorial, junta todos los poemarios, publicados o inéditos, a continuación, en el segundo tomo. Los documentos [de Antonio Gamoneda] que los lectores van a encontrar ahora se sitúan en un umbral que precede la publicación de 2019. Antonio Gamoneda nos dio en 2018 un poema reescrito a partir de La prisión transparente (Madrid, Vaso Roto, 2016), e inéditos: un poema de Las venas comunales, y una «¿Poética?» escrita para nuestro dossier. Además, nos dio su confianza. Los lectores descubrirán más adelante los mismos poemas, en versión manuscrita del autor. En su siempre, nuestro agradecimiento hacia Antonio Gamoneda supera las palabras. «

Además, en la parte crítica figura un trabajo de investigación de Juan José Lanz (Universidad del País Vasco):

«La rosa negra…». Poema manuscrito de Gamoneda en #13 HispanismeS.

HispanismeS n°13

Laurence Breysse-Chanet et Laurie-Anne Laget (éd.)

Voix d’Espagne (XXe-XXIe siècles).
Résonances contemporaines de la poésie espagnole : Poèmes, poétiques et critiques

(más…)

Un ensayo de Juan José Lanz sobre ‘La prisión transparente’, de Gamoneda, y la poesía del pensamiento

Haz un click…

«Pensamiento que canta». La prisión transparente (2016), de Antonio Gamoneda, y la poesía del pensamiento.
HispanismeS nº 13, 2019

Un trabajo de investigación de:
Juan José Lanz

“El canto poético de Gamoneda”, un ensayo inédito y reciente del profesor emérito Víctor Fuentes (California, 2019)

EL CANTO POÉTICO DE GAMONEDA

Sufrientes imágenes y voces del Holocausto
en la poesía de Antonio Gamoneda y más allá:
de “Blues castellano” (1961-1966)
a “Venas comunales” (2015- 2016)

Publicamos un ensayo inédito sobre la poesía de Antonio Gamoneda que nos ha hecho llegar Víctor Fuentes (Madrid, 1933), exiliado español afincado en Estados Unidos, escritor, investigador y crítico literario (también es uno de los grandes especialistas en Luis Buñuel) y profesor emérito de Lenguas y Literaturas Romances en la Universidad de Santa Bárbara (California).

Por VÍCTOR FUENTES
Desde TAM TAM PRESS

“Este ensayo va dirigido al lector/a común, a quienes quieran conocer más de la obra de Antonio Gamoneda y de su visión poética de la gran tragedia que nos tocó vivir”.

En el 2014, el prestigioso historiador Paul Preston publicó su voluminoso libro The Spanish Holocaust. Yendo a la definición del diccionario de la Real Academia Española, leemos, holocausto: “Gran matanza de seres humanos”, y esto es lo que se dio en la guerra española, en ambos bandos —recordemos aquello del “millón de muertos”—; pero mucho más abundante, e iniciado, por el bando franquista, prescrito por las altas autoridades militares y continuado en los primeros años de la posguerra: el feroz exterminio. En los últimos años ha trascendido amplia información historiográfica de cómo se produjo esto en León(*1) y en sobrados lugares de su provincia, imponiéndose un régimen de terror. El relampagueo poético de lo vivido y “morido” de tanto de esto lo encontramos en el corpus de la obra de Antonio Gamoneda, cantado —y contado— desde su propia memoria de la infancia(*2). A pesar del uso de un lenguaje poético suficiente, con énfasis en la realidad del poema mismo, y su crítica de una literatura social y del realismo informativo, su poesía, envuelta en imágenes y símbolos, nos revela una honda y estremecedora realidad, vista desde una declarada situación proletarizada y dentro de la vivida y asumida “cultura de la pobreza”.

Es poco sabido que uno de los primeros, sino el primero, focos y grupos de resistencia a la dictadura franquista por parte de jóvenes intelectuales, artistas y escritores se dio, precisamente, en León. En el plano literario, varios de ellos estuvieron cercanos a Espadaña, revista de poesía y crítica, editada por el sacerdote Antonio González de Lama y los entonces jóvenes poetas Victoriano Crémer y Eugenio de Nora.

(más…)

«Los versos de Gamoneda y la música de Brahem», un artículo de Carlos Olivares Baró

Los versos de Antonio Gamoneda
y la música de Anouar Brahem

Por CARLOS OLIVARES BARÓ
Artículo publicado en La Razón de México, el 4 de mayo de 2019

La poesía es un diálogo perpetuo con el silencio humedecido en los muros. El poeta escribe siempre sobre las tapias que guarecen a los zaguanes. Patio, el poeta ha dejado su huella: en el parapeto del pozo todavía se descubre la imagen del peregrino sediento. El agua, plata viva que se traga los ojos del que llega presuroso. La poesía es una conversación con sombras insurrectas. Entrar al poema: discernir los laberintos inquietantes pronunciados desde la contención. “Estoy desnudo ante el agua inmóvil. He dejado mi ropa en el silencio de las últimas ramas”: Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931).

En orfandad ensimismada, el trovador ha tocado el margen y confirma que “llegar al borde y tener miedo de la quietud del agua” son dos actos de envites cruzados. La soledad, una aprehensión: estamos expuestos ante la premura del azar; en los puertos, el marinero se descamisa: los borbotones de sal manchan sus sandalias ansiosas de geografía tangible. No hay pared en el océano: lienzo todo el mar ondulante, espumoso, residual, imprevisible, hambriento. ¿Dónde pronunciar la palabra casa? ¿Dónde vincular memoria con aliento? Cuando llueve en el mar una tiniebla de peces se apodera de todos los presagios. Abundancia de agua que se repite a favor del desesperado que digiere efervescencia. “Ha de llover, / ha de caer la lluvia con dulzura / sobre los suicidas del amanecer.” La poesía llega con la mollina, con los fardeles deteriorados de los deseos desechados. Un verso, aluvión que el arco apresa en su extensión de resplandor suspendido: la flecha tiembla en el riesgo de abrigar el gollete del pez.

(más…)

Poemas de «La prisión transparente» de Gamoneda, recitados por él mismo, en la fonoteca de poetas españoles «The Booksmovie»

“The Booksmovie”, la fonoteca que recoge la voz de los principales poetas españoles contemporáneos, ha incorporado una nueva grabación de Antonio Gamoneda a su archivo, en esta ocasión recitando poemas de su último libro, «La prisión transparente».

Información relacionada:

 

Luis María Anson reseña «La prisión transparente» de Gamoneda (2017)

«Conmocionado por la hondura de este libro excepcional, me pregunto: ¿Por qué, por qué no está Antonio Gamoneda entre nosotros, en la frágil inmortalidad de la Academia?»

Por LUIS MARÍA ANSON, de la Real Academia Española
Reseña publicada en El Cultural, el 13/10/2017

Antonio Gamoneda vive la soledad dentro de él mismo, mientras se siente acosado por la piel oxidada y la turbia tempestad de sus cabellos. Le preocupan todavía las hordas episcopales, ya casi extintas, y los ministerios engalanados con suicidas colgantes. Alcoholizado por su propio espíritu, camina sobre el espesor del futuro, meditando en la vasta y vaga y necesaria muerte de Jorge Luis Borges, al acecho el hombre de la esquina rosada.

Para él solo existe la eternidad del no ser. Nada le espera al cruzar la incierta penumbra del más allá. Es prisionero de sí mismo porque vivir es ir de la inexistencia a la inexistencia. El recuerdo solo habita en el olvido. Tal vez por eso huye del amor liminar colgado en las primeras trenzas de la adolescente amada, cariño herido por sus manos frías, por su ternura inversa, por su niñez ardiendo en el cabás de la ira. Soy, dice el poeta, la prisión transparente, con aguafuertes de Masafumi Yamamoto al fondo.

Para Antonio Gamoneda, el portugués Herberto Helder de Oliveira, muerto en Cascaes en 2015, autor de El bebedor nocturno, es el mayor poeta contemporáneo de Europa. Junto a él se muda a los poemas del sánscrito, del náhuatl, del habla de los sioux y otras lenguas muertas.

(más…)

Fragmento de una entrevista con Gamoneda publicada en «Si te acercas más, disparo», un libro de Fernando del Val (2017)

Portada del libro.

Reproducimos, con permiso del escritor y periodista vallisoletano Fernando del Val, un pequeño fragmento de la extensa entrevista con Antonio Gamoneda que aparece publicada en el volumen «Si te acercas más, disparo» (Ed. Difácil), libro en el que este autor recopila distintas entrevistas con escritores realizadas por entre 2007 y 2017 (Miguel Delibes, Clara Janés, José Caballero Bonald, Ignacio Martínez de Pisón, Soledad Puértolas, Ian Gibson, David Cercas, Luis Mateo Díez, Félix Grande, Juan Eduardo Zúñiga, Rafael Chirbes y Felicidad Orquín, entre otros), y en el que se incluyen tres entrevistas inéditas (con Antonio Colinas, Antonio Gamoneda y Eduardo Lago). Esta entrevista fue realizada en 2017.

ENTREVISTA CON ANTONIO GAMONEDA (FRAGMENTO)

Por FERNANDO DEL VAL

(…)
—¿El poema[1] es un límite?

—Ah, no lo sé. Pero pensemos[2]. Para empezar, el poema es el resultado de una proyección de la vida del poeta. Si no es eso, no es nada –a mí una poesía meramente ornamental no me interesa–. Entonces, aunque todo disponga de límites –también la realidad, ya sea objetiva, subjetiva o proceso de investigación– el poema, en realidad, al estar ampliando el interior del poeta, mediante la expansión de su mundo, más que un límite, es una puerta abierta a la aparición de algo –lo que sea–, de algo que estaba oculto, no sabemos dónde, incluso para el propio poeta. Por lo tanto, la poesía no es un límite. Sino una liberación.

—De la liberación habla en el último libro.

—Es posible [asiente].

—Y también dice: “No / significan, fingen / los significados”[3]. Le pregunto si palabra y lenguaje no bastan.

—La palabra única, como unidad léxica, representa algo. Alude a algo. Es representación. Cuando hay varias palabras entramos en los terrenos del lenguaje y de la articulación, una articulación que alude a la fonética y al pensamiento, y mediante la cual creamos un asunto o problema. Un algo reconcentrado. El lenguaje viene a ser la organización de las palabras –meras palabras por separado– para alcanzar una significación amplia. Claro que no bastan para decir todo, pero claro que muchas veces crean un descubrimiento, yendo más allá del propio escritor y del propio lector. Sus capacidades no les bastan. La poesía les excede.

—Planteado de un modo radical, ¿el poema es lo que no podemos llegar a decir, o lo que podríamos decir si alcanzáramos a decirlo?

—El poema es exactamente lo que no se puede decir… [deja la frase en alto y hace una pausa valorativa] en el lenguaje de andar por la calle. Si no, la poesía no tiene interés ninguno.

—¿Se puede aprehender la idea –mental– sobre el papel? ¿Una cosa es poesía y otra es poema?

—Aclaremos: no hay distinción entre poesía y poema. Poesía es lo que está en el poema. Nada más. ¿Por qué?: porque lo que no llega al papel puede haber sido rechazado o haberse escapado. O ser pensamiento evadido o inaprensible. Puede que el poeta –y hasta el lector, que es como si fuera otro poeta– tenga otras intuiciones que no llegan al poema. Y no vamos a llamar a esos barruntos poesía. En realidad, es imposible decir si el poema está más allá del poeta o si, por el contrario, representa un límite, como proponía usted antes, para aquello que el poeta quiere decir. ¿Qué ocurre, creo yo?: que las dos situaciones se alternan con naturalidad. Y el resultado es el que es: un conjunto de palabras que leemos cuya lectura nos permite algo cercano a una comunicación interior. Hacemos nuestras las palabras. Hablemos, pues, de aprehensión de palabras, más que de ideas.
(…)

— — —

NOTAS:

[1] Aun con estas posibilidades de distribución en el espacio y de interpretación en el lector.

[2] Propuesta incluida, en el poema que da título a La prisión transparente, en cuyo caso se formula: “Pero / pensemos”, y de la que más adelante se hablará.

[3] La prisión transparente.

«Gamoneda: transparencia y elogio de la sombra», por José Ángel Leyva

Antonio Gamoneda:
transparencia y elogio de la sombra

Por JOSÉ ÁNGEL LEYVA
Artículo publicado en el periódico mexicano La Jornada el 28 mayo 2017

Días después de colocar La prisión transparente en el estante y revisitar mentalmente algunos de los poemas de esta edición posterior a Canción errónea, donde Antonio Gamoneda conduce su poesía a un laconismo que semeja la agonía, el estertor de la luz y el movimiento, me encuentro con una obra que me sugiere la presente nota: Elogio de la sombra, de Junichiro Tanizaki. Sentí que, desde las primeras páginas escritas por el japonés, un doble juego, una paradoja, me sumergía con avidez entre sus páginas. Poco a poco y al final de su lectura, en el reposo de las ideas, vino hasta mí la voz castiza de Gamoneda a mostrarme las correspondencias conceptuales de su Prisión transparente (Vaso roto, España, 2016).

Nada más alejado del libro de Tanizaki que la poesía de Gamoneda, pero también nada más íntimo con los valores que el primero otorga a la oscuridad. El Premio Cervantes (2006) hace su propio elogio en Un armario lleno de sombra (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, Madrid, 2009), ese extraordinario testimonio autobiográfico en que el poeta descubre y confirma el lado umbrío de la humanidad y la palabra, la dualidad y la paradoja de la existencia, la esencia misma del pensamiento entre la lucidez y la confusión, entre el deseo y la desesperanza. El japonés, por su parte, destaca con delicada prosa el sortilegio de la penumbra, su capacidad reveladora y sublimante ante una modernidad occidental que exalta todo lo que brilla, lo que deslumbra, lo que aparenta luz y enceguece. Tanizaki opone la discreción oriental de su cultura, el espacio arquitectónico que considera el ámbito reposado de la penumbra y el valor del uso de la cosas, la mancha del tiempo y el desgaste. De algún modo nos coloca en la profundidad no sólo de la memoria, sino, y sobre todo, del olvido. El arte de vivir y permanecer, de recordar y resignificar el vacío.

(más…)

Carlos Olivares Baró reseña «La prisión transparente» en el diario mexicano La Razón

Por Carlos Olivares Baró
(Publicado en el diario mexicano La Razón, en la sección Las Claves, el 9-4-2017)

Portada del libro.

Antonio Gamoneda (Oviedo, España, 1931) cierra los ojos y de sus párpados brotan pasiones añadidas a los prontuarios de todas las apetencias que se agolpan en las confidencias. Estaciones que son puertos: dársenas que son tranqueras: aldabas que punzan el jugo de la madera: cerrojos de bronce para proteger la cordialidad de la elipsis. “La claridad hablada, tiene la boca en la tumba de los sonidos”. Los versos de Gamoneda se columpian en la amanecida perplejidad de lo inocente: llegar a su alborada, inscribirse habitante de explanadas desvestidas.

La prisión transparente (Vaso Roto, 2016), de Antonio Gamoneda: poemario que irrumpe acuoso en las hondonadas del castellano. Extravío de verbos insinuantes y también liviandades apiñadas en los eventos del dudoso olvido. Instantes que se abrevian en la memoria para que la designación sea la posibilidad de borrar los excesos del hombre: “Me pregunto si en este instante nada es cierto o incierto, si al menos en este instante, / es posible fingir / hasta creer. / No / sé. / Apenas / es posible / olvidar.” Escasamente es viable decir ahora por qué estamos pendiente de la pausa y no de la eterna trascendencia del sueño.

(más…)

Jorge Tamargo reseña «La prisión transparente»

Por JORGE TAMARGO
Texto publicado en el blog «Encomio de la imagen», el 12 de marzo de 2017.

Ayer escuché a Gamoneda en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid. Leyó algunos pasajes de su último libro publicado: La prisión transparente. Resultó tan persuasivo como de costumbre. Su medida lentitud no impide que las imágenes se desmanden en las prisiones ajenas. Gamoneda jamás me aburre, porque escuchándolo recibo siempre, y en mi lengua, (qué privilegio) las últimas noticias del único acontecimiento que bajo cualquier circunstancia considero noticiable: el avatar psicológico que marca el paso del hombre histórico por la garita de su tiempo. Y si vienen de Antonio, como si lo hacen de cualquier otro gran poeta, no recibo estas noticias sobrecargadas de leves anécdotas o graves sentencias, sino igualmente alimentadas por la inteligencia y la imaginación; así, toda ciencia trascendiendo, catapultadas en pos de la verdad poética, la legendaria, la única verdad que se sostiene más allá de su primer altercado con la palabra. La palabra común y perezosa, quiero decir, cuyos dudosos padrinos, o escuderos, según se mire: los sentidos y los conceptos, tan remisos ellos a negociar francamente con el sumo enredo que afecta al hombre, lo empujan más y más a la solución perecedera, al alivio engañoso y eventual; ese que tanto sirve para construir máquinas y carreteras, y tan poco, sin embargo, para insuflar ganas en los espíritus y las almas apetentes. Apetentes no sólo de obras, sino también, y en primer lugar, del combustible idóneo para su motor obrante.

(más…)

Audio de la presentación de «La prisión transparente» en Madrid (2017)

Audio de la presentación de «La prisión transparente», el nuevo libro de Antonio Gamoneda (Vaso Roto Ediciones), en el Instituto de México en Madrid el 24 de febrero de 2017. Junto al autor, Antonio Gamoneda, intervinieron Pablo Raphael, Director del Instituto de México, Ángeles Sevillano, representante de Vaso Roto Ediciones, y Clara Janés, escritora, poeta y miembro de la RAE.

Grabación: David Francisco.

Presentación de «La prisión transparente» en la embajada de México en Madrid

ANTONIO GAMONEDA presentó su nuevo libro, La prisión transparente, en el Instituto de México en Madrid (Embajada mexicana en España), el pasado viernes 24 de febrero de 2017, acompañado por Pablo Raphael, director del Instituto de México, y Clara Janés, escritora, poeta y académica de la RAE.

  • Haciendo un click en este ENLACE  se pueden ver fotografías del acto y algunos vídeos de la presentación, en los que Antonio Gamoneda recita versos de su nuevo libro.

24 de febrero / Gamoneda presenta en Madrid «La prisión transparente»

...

El nuevo libro de poemas de Antonio Gamoneda, «La prisión transparente» (Ed. Vaso Roto), se presenta este viernes 24 de febrero de 2017 en Madrid, concretamente en el Instituto de México (Carrera de S. Jerónimo, 46), a partir de las 19.30 horas.

Acompañarán al poeta leonés en el acto Pablo Raphael, director del Instituto de México, y Clara Janés, escritora, poeta y académica de la RAE.

«Nesciencia» / Francisco Calvo Serraller reseña «La prisión transparente» en El País (2017)

Antonio Gamoneda posa en 2012. Fotografía: SAMUEL SÁNCHEZ / El País.

Antonio Gamoneda posa en 2012. Fotografía: SAMUEL SÁNCHEZ / El País.

EXTRAVÍOS

Nesciencia

En su último libro ‘La prisión transparente’ Antonio Gamoneda roe el hueso de lo existencial

Por FRANCISCO CALVO SERRALLER
Publicado en el diario El País, el 14 de febrero de 2017

En su recientemente publicado libro de poemas con el título La prisión transparente (Vaso Roto), Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931) se entrega a esa extrema sabiduría invernal del no saber, un ascético ejercicio de despojamiento de todo lo circunstancial y aleatorio, quizás en busca del puro hueso de lo existencial. En este sentido, la prisión transparente es una especie de cárcel del espíritu que se retrae y recoge. La concisa fórmula elegida por este poeta como letanía verbal es un “no sé”, pero que se repite gráficamente en forma vertical, aunque, no pocas veces, en diagonal, lo que produce un efecto visual escalonado, siempre quedando en el aire lo que cada peldaño tiene de ascenso y descenso. Me parece muy importante la incertidumbre de esta conjugación interlineal tan sucinta por lo que tiene de escansión rítmica, que anima esta reflexión extrema sobre lo despojado, y por lo que este intervalo genera de distanciamiento entre la negación y la sapiencia, produciendo de esta manera un mutuo desequilibrio entre ambos términos. Se enclava esta “negación de la negación”, a mi modo de entender, en la médula histórica de la mejor poesía española, entre Juan de la Cruz y Quevedo, ambos ardientes prisioneros de sí mismos en pos de liberadora humillación, que es el retorno a la tierra, lo original del origen.

(más…)