* Bibliografía

‘Edad’, de Gamoneda, entre los ’55 libros de la Literatura española del siglo XX’, según Bértolo

Esta es la primera de las dos páginas y media que dedica Constantino Bértolo a Edad, de Antonio Gamoneda, en su libro ¿Quiénes somos? 55 Libros de la Literatura española del siglo XX (Periférica, 2021)

Gamoneda en ‘La primera línea’, antología referente de la poesía iberoamericana

LA PRIMERA LÍNEA. Poesía Iberoamericana (Antología Poética)
Editorial Summa, Colección Primavera Poética, Lima, 2021
Prólogo, selección y notas de Harold Alva
ISBN Nº 9786124848131
400 Páginas

Publicada en Lima, con el patrocinio del Ministerio de Cultura de Perú, la antología ‘La primera línea. Poesía Iberoamericana’ (Editorial Summa, 2021) está llamada a convertirse en referencia ineludible a la hora de conocer las propuestas actuales de la poesía que se escribe en español.

El libro «reúne, por primera vez, a 87 grandes voces de la poesía hispanohablante, en un libro panorámico. Más que una antología, es la radiografía de un momento en el tiempo», apunta Harold Alva, compilador de la obra y autor del prólogo, quien añade que «son 87 poetas que representan una forma, un modo de decir la poesía, 87 poetas sobre quienes ningún ilustrado lector tendría recursos para cuestionar la calidad de sus propuestas ¿Que pudieron ser más? Seguro. Uno de los prodigios de la poesía es que no se termina nunca».

Entre ellos están Raúl Zurita, Daysi Zamora, Antonio Gamoneda, Santiago Sylvester, Efraín Bartolomé, Leopoldo Castilla, Iván Oñate, Juan Cameron, Paura Rodríguez Leyton, Jacobo Rauskin, Lizette Espinosa, Omar Lara, Elvira Hernández, Xavier Oquendo Troncoso, Juan Felipe Robledo, Raquel Lanseros, Juan Carlos Olivas, Rafael Courtoisie, Yolanda Pantin, Jorge Palma, Hugo Francisco Rivella, Gabriel Chávez Casazola, Jotamario Arbeláez, Ramón Cote Baraibar, Rolando Kattan, Dennis Ávila Vargas, Eduardo Langagne, Margarito Cuéllar, Javier Alvarado, Marco Martos, Carlos López Degregori, Ana Varela Tafur, Héctor Ñaupari / Nilton Santiago, Luis Alberto Crespo o Cecilia Podestá. El epílogo de obra lo firma el poeta Omar Aramayo.

Antonio Gamoneda, ‘Sublevación inmóvil’ y la Colección Adonáis

Portada del libro.

El ensayo ‘La poesía leonesa y la Colección Adonáis. Una historia revisada’, del joven investigador universitario leonés Sergio Fernández Martínez, que acaba de salir de imprenta en el sello Eolas ediciones, es el encargado de abrir la colección ‘Libros… A cuentagotas’, auspiciada por la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de León a través del programa es.pabila.

La obra propone un recorrido histórico por la Colección Adonáis de la mano de aquellos poetas leoneses que han supuesto un hito en las diferentes etapas de su catálogo, pero también del galardón homónimo. Pretende ser un modesto capítulo en la vasta historia de la literatura leonesa, entendida esta como un horizonte donde se recogen aquellos libros escritos en un lugar concreto, como es la provincia de León, y que incluye también a los autores vinculados a ella.

Esta es la primera página del capítulo dedicado a Antonio Gamoneda cuyo poemario Sublevación inmóvil fue uno de los finalistas del Premio Adonáis 1959 —otorgado a Francisco Brines por Las brasas—, y se publicó en 1960:

Primera página del capítulo dedicado a Gamoneda en el libro «La poesía leonesa y la Colección Adonáis», de Sergio Fernández Martínez.

Sinopsis del libro:

Este ensayo estudia la aparición de los poetas leoneses en la Colección Adonáis, fundada en 1943. Durante estos más de setenta y cinco años, la presencia de la poesía leonesa ha estado ampliamente representada no solo en esta colección histórica, sino también en el premio homónimo, uno de los más importantes del país, al que concurren poetas menores de treinta y cinco años. El catálogo de Adonáis, institución imprescindible en el acervo cultural español, ha abierto las puertas a escritores de diferentes generaciones, tanto noveles como consagrados, y ha acogido las más variadas tendencias líricas. En su evolución, relacionada con el canon poético más actual, algunos de los autores de León han aportado obras decisivas. A lo largo de esta revisión hay también espacio para las sorpresas, los misterios y los enigmas que, además de provocar ciertos giros inesperados en la literatura leonesa, proponen un estimulante recorrido historiográfico. La presencia de Leopoldo Panero en el jurado del primer Premio Adonáis, las relaciones entre poetas durante la posguerra, las diatribas de la revista Espadaña con la Colección, la primera publicación de Antonio Gamoneda, el flamante triunfo de Juan Carlos Mestre, la sorprendente irrupción de ocho leonesas en el catálogo o la reciente victoria de Alba Flores Robla son algunas de las líneas de un mapa donde se anudan, de manera formidable, el pasado y el presente de la historia literaria leonesa.

Antonio Gamoneda en una antología imprescindible: el nº 150 de Vaso Roto Ediciones

¡Oh! Dejad que la palabra rompa el vaso y lo divino se convierta en cosa humana

Por GREGORIO MUELAS BERMÚDEZ
(El artículo completo en todoliteratura.es)

Vaso Roto Ediciones publica el número 150 de su Colección Poesía en una primorosa edición que no solo hará las delicias de los fieles amantes de este género literario, sino también de los fetichistas de lo sublime, su bellísimo título, ¡Oh! Dejad que la palabra rompa el vaso y lo divino se convierta en cosa humana, es una suerte de síntesis de la vocación de su creadora, la poeta Jeannette L. Clariond, que con el epígrafe “El largo viaje a casa”, pone las palabras liminares a esta selección de todas las voces líricas que durante quince años han ido conformando un catálogo imprescindible, me atrevería a decir que el más ambicioso y visionario de nuestras letras, desde el primer volumen, Cuatro Salmos de W.S. Merwin, hasta el ciento cuarenta y nueve, Daniel. Voces en duelo. Oficio poético, firmado por dos de las plumas de mayor peso, Chantal Maillard y Piedad Bonnett; un catálogo, como decía, donde han tenido cabida autores de las más diversas corrientes y procedencias, donde Oriente y Occidente se han dado la mano para confeccionar un amplio fresco de obligada lectura para los paladares más exquisitos.

(…)

El conjunto es de una riqueza sin parangón, una amalgama de sensibilidades y estilos donde cada lector podrá encontrar su voz trascendida, su ópalo fuego. Adonis, Anne Carson, Alda Merini, Antonio Gamoneda, Clara Janés, Ossip Mandelstam, Amancio Prada, Ernesto Cardenal, Juan Carlos Mestre, Elizabeth Bishop, Charles Simic, James Merrill, María Negroni, Hugo Mujica, María Ángeles Pérez López, son solo algunas de las ciento cincuenta voces capaces de romper el vaso con el palpitante eco de sus versos: “Astillas presagian ruina desde el suelo”.

«La pobreza», de Gamoneda, entre los once finalistas al Premio de la Crítica de CyL

La Fundación Instituto Castellano y Leonés de la Lengua (ILCYL) y el Ayuntamiento de Soria han presentado este jueves en el Centro Cultural Gaya Nuño de Soria los once títulos finalistas del ‘XIX Premio de la Crítica de Castilla y León’. El galardón literario convocado desde el año 2003 por el ILCYL reconoce la mejor obra publicada en el año anterior por un autor de Castilla y León.

Los finalistas son ‘Carrusel de sombras’ de Moisés Pascual Pozas, ‘Días de Euforia’ de Pilar Fraile, ‘En los prados sembrados de ojos’ de Antonio Colinas, ‘Hijos del Carbón’ de Noemí Sabugal, ‘Ictus’ de Rubén Abella, ‘Irene y el aire’ de Alberto Olmos, ‘La pobreza’ de Antonio Gamoneda, ‘Material de contrabando’, José Gutiérrez Román, ‘El Fondo del cubo’ de David Refoyo, ‘Ritual de náufragos’ de Luis Ángel Lobato y ‘Todos estábamos vivos’ de Enrique Llamas.

El fallo del jurado se realizará el 24 de febrero de 2021 en Ávila. El director del ILCYL ha reconocido que este año será complicado realizar un veredicto, «más si cabe que el año pasado en el que fue necesario la concesión ex aequo» para el monólogo teatral ‘Mil amaneceres’ de José Luis Alonso de Santos y el libro de cuentos ‘Fábrica de prodigios’ de Pablo Andrés Escapa.

«Gamoneda y el crimen ritual», un artículo de José Javier Carrasco

[Reproducimos este artículo que, en su edición en el diario La Nueva Crónica (el 3 de febrero de 2021), presenta una errata importante, ya que el relato de Antonio Gamoneda que aparece comentado se titula ‘Relación de don Sotero’, y no ‘Relación de don Suero’, y fue publicado originalmente en la revista Los Cuadernos del Norte (Oviedo, 1985). La versión comentada aquí apareció en el libro colectivo ‘Cuentos de León narrados por…’ (Ed. Rimpego, 2014)]

Por JOSÉ JAVIER CARRASCO

El escritor, en su actividad de plasmar otras vidas se parece, de algún modo, a un transformista, a alguien que se trasmuta en otros. Al definir a sus personajes se define además a sí mismo. En el escenario de las páginas en blanco adopta los ropajes, las actitudes, las miradas de aquellos que retrata, y, poco o mucho, es necesario que se identifique con todos ellos antes de darles voz. Antonio Gamoneda (1931), galardonado entre otros premios con el Premio Cervantes, en el año 2006, es conocido sobre todo como poeta. Pero también tiene algunas obras en prosa como ‘El libro de los venenos’, reescritura de un texto del botánico y médico Discórides. El libro ‘Cuentos de León’ de la editorial Rimpego incluye un amargo y sarcástico relato de este longevo autor. Titulado ‘Relación de don Sotero’, da cuenta en primera persona de una de las transmigraciones del personaje del mismo nombre, un viejo hedonista, antiguo gestor, de temperamento melancólico, satisfecho con el funcionamiento de su hígado, que entretiene el tiempo abriendo viejos armarios y disfrazándose con lo que encuentra para escandalizar a su criada, o cocinando elaborados platos. Ha perdido a sus tres amigos, Barniaga, Carniago y don Vittorio, mirados en la distancia con benevolencia y cierta añoranza, a los que invitaba a comer a casa. Le visitaban además, una vez al mes, dos hermanas que no se hablaban, con una herencia en ‘pro diviso’, a las que recibía en su casa para agenciar sus asuntos. Atendido por una criada, Alconides, a la que no da mucho trabajo. Por último padece la compañía de un hijo, llamado Soterito, afeminado y pelma, que después de la paliza que le da su padre, decide vengarse y acaba matándole. Así, de ese modo trágico, se cierra una de las vidas de Don Sotero. Retrato de las rutinas especiales de alguien que sobrelleva la vida lo mejor que puede hasta que, en un arrebato, la emprende a bastonazos con su hijo, por no comportarse como es debido en la mesa. En la atmósfera decadente que envuelve al personaje se refleja el tedio provinciano, la irresoluble desesperanza de unas vidas perdidas, que las pequeñas ciudades sepultan en un anonimato gris y uniforme; proclives a bruscos cambios de humor, a una violencia soterrada que estalla dando salida a una frustración latente. Atmósfera barroca, a la que los sofisticados platos de don Sotero, mientras Soterito permanece en el baño rumiando la venganza, dan una dimensión final de refinada elegancia, presente a lo largo de todo el relato. El escritor, Gamoneda, se trasmuta en don Sotero, vive por unas horas, el tiempo que le lleva pergeñarlo, en una piel que no es la suya. Se ofrece por último en sacrificio expiatorio a alguien que desprecia, a un hijo que encarna a todos los hijos humillados por el padre de la horda, crimen ritual, repetido, que Freud describe en «Tótem y tabú» como origen de la civilización y la cultura.

Primera página del relato ‘Relación de don Sotero’ publicado en el libro ‘Cuentos de León narrados por…’ (Ed. Rimpego, 2014).

Gamoneda recibe la ‘Medalla Europea de Poesía y Arte HOMERO’ y una antología de su obra poética en chino

Antonio Gamoneda con la medalla Homero.

Hace unos días, en este mes de enero de 2021, Antonio Gamoneda ha recibido en su casa de León la European Medal of Poetry and Art HOMER (Medalla Europea de Poesía y Arte HOMERO). Aunque a Gamoneda resultó galardonado en el año 2020, ha tardado en recibir su medalla y una antología de su obra poética, traducida al chino, a causa de la pandemia de Covid-19.

El premio consiste en una medalla —galardón simbólico que reconoce una trayectoria artística con la matriz puesta en la poesía— con la efigie de Homero —considerado el «padre» de la cultura europea y el fundador de la literatura universal—, pero también incluye la publicación de una antología literaria personal del poeta ganador, traducida al chino, editada en la prestigiosa colección ‘Homer Medal Laureates Series’, impresa por la East China Normal University Press.

El poeta de 89 años afincado en León fue invitado a viajar a China para recoger el premio antes de que se declarara la pandemia, pero renunció al viaje por motivos de salud.

Zurita: «Gamoneda es el Homero de nuestro tiempo»

Y es que, como lo expresó el poeta chileno Raúl Zurita en 2017 en Nicaragua, «Antonio Gamoneda es el Homero de nuestro tiempo. Alzado sobre las ruinas de la poesía europea. Sus versos recopilan trozos de las lenguas rotas que hablamos hechas pedazos por la imposición del lenguaje de la publicidad. (…) Gamoneda ha suturado las heridas de nuestras palabras, juntado, curado y devuelto a la vida… sus poemas son la eternidad».

La Medalla HOMERO

La «European Medal of Poetry and Art HOMER» (Medalla Europea de Poesía y Arte HOMERO) se creó en Bruselas en 2016 y la otorga un Comité internacional de académicos y poetas. Sus actuales presidente y vicepresidente son Darius Thomas Lebioda (Polonia) y Zhao Si Fang (China).

“Es un reconocimiento que no se limita a Europa ni tiene que ver con la centralidad político-económica, sino con la riqueza de las diferencias y el valor de la poesía en los más distantes puntos del planeta: así, han sido  galardonados antes poetas de China, Armenia, Estados Unidos, Canadá, Georgia, Turquía, España y Argentina. El Comité que otorga la Medalla tiene una amplia representatividad internacional: sus miembros provienen de unos diecisiete países, de América, Europa y Asia», explicaba recientemente María Rosa Lojo, la última galardonada, en una entrevista.

En el muro de Facebook de este premio se pueden ver las portadas de las antologías de los cuatro primeros galardonados traducidas al chino —además de Gamoneda (2020) y Mestre (2018) han recibido esta medalla los poetas canadienses Tim Lilburn (2017) y Patrick Lane (2019)—. Esta publicación es posible gracias a la vicepresidenta de la Comisión que otorga el premio: la poeta y académica china Zhao Si Fang, editora a su vez de la revista Poetry Periodical.

Antonio Gamoneda en la antología «A poema abierto» (Universidad de Salamanca)

La Universidad de Salamanca, a través de su Servicio de Actividades Culturales, acaba de editar en papel “A poema abierto”, un libro en el que se recogen los poemas que, durante los días del confinamiento por la covid-19, en la primavera de 2020, se fueron publicando en la página virtual “Cultura desde casa” de esta institución. Coordinado por Amalia Iglesias Serna, el volumen recoge las voces de 159 poetas de distintas generaciones, estilos y procedencias geográficas. El libro se encuentra disponible también en versión digital y se puede leer y descargar de forma gratuita en la web de la USAL.

Antonio Gamoneda, Ida Vitale, Noni Benegas, Eduardo Milán, Coral Bracho, Natalia Carbajosa, Pureza Canelo, José Luis Puerto, Antonio Colinas, Luisa Castro, Miguel Casado, Joan Margarit, Olvido García Valdés, Juan Carlos Mestre, Concha García, Rosa Lentini, Esperanza Ortega, Chantal Maillard, Carlos Piera, Cristina Peri Rossi, Alexandra Domínguez, Eloísa Otero, Raúl Vacas, Benito del Pliego, Luz Pichel, Julia Piera, Clara Janés, Ben Clark, Jenaro Talens, Chus Pato, Marta Sanz, Eloy Sánchez Rosillo, Ana Rossetti, Esther Ramón, Alfonso Pexegueiro, Lola Velasco… Son solo algunos de los 159 poetas —en su mayoría españoles e hispanoamericanos, aunque también los hay de lugares remotos, como Minke Wang Tang (China), Abdul Hadi Sadoun (Irak) o Subhro Bandopadhyay (India)— que han aportado sus poemas a este libro, en el que se ofrece “una mirada plural sobre el presente convulso que nos asedia”.

Amalia Iglesias Serna, coordinadora de la antología, recuerda cómo arrancó este proyecto: “Abrimos un espacio virtual donde fuimos invitando a distintos poetas –en su mayoría con varios libros publicados y trayectorias muy reconocidas– a que nos enviaran un poema suyo sobre lo que estábamos viviendo, que hubieran escrito en estos días, o que pensaran que se adecuaba a la situación. La idea era escuchar qué nos tenían que decir los poetas en un momento límite como el que atravesábamos, la poesía suele ser «iluminadora» en situaciones extremas. La mayor parte de ellos respondieron a la llamada y en casi todos los casos nos mandaron poemas inéditos, escritos en aquellos días. Otros, unos pocos, prefirieron rescatar un poema suyo que, aunque ya estuviera publicado, consideraron que tenía algo que decirnos en este momento. Porque los poemas, que tienen vida propia, pueden decirnos cosas diferentes dependiendo del contexto, el espacio y el tiempo en el que los leamos, no solo en el que fueron escritos”.

Aquí, el poema de Antonio Gamoneda, «Fiesta ontología y somnolencia», en dos páginas(105 – 106):

Álvaro Valverde sobre Antonio Gamoneda en la revista Turia: «Mirad, es bello y es verdad»

Mirad, es bello y es verdad.
Sobre la poesía de Antonio Gamoneda

Por ÁLVARO VALVERDE
(Artículo publicado en el nº 136 de la revista Turia)

A la vista de la ingente y hasta apabullante bibliografía sobre la obra poética de Antonio Gamoneda, al ponerme a escribir este texto sobre su poesía, consciente de mis limitaciones, he optado por trasladar al hipotético lector un relato lo más directo y cercano a lo leído y, en consecuencia, ajeno al discurso académico que tanto gusta a sus exégetas. Una lectura, en suma, y sólo eso; a sabiendas de que no soy filólogo y, como dice nuestro autor, “todas las lecturas son subjetivas” y “la realidad de una escritura se decide en la comprensión y el juicio de quien la lee”.

Sí he tenido en cuenta sus dos libros de memorias, Un armario lleno de sombra La pobreza, porque “mi vida y mi escritura […] son el mismo asunto” y “La poesía no se parece a la vida o tiene que ver con la vida, sino que es la vida”, así como sus propias palabras, algunas de las muchas que ha dedicado a reflexionar, no sin estupor, sobre lo escrito, ya sea en sus libros (la primera parte de La pobreza se titula justamente “La escritura”), en artículos o en las numerosas entrevistas que ha concedido, de las que sólo conozco una mínima parte.

Como la mayoría de los lectores de mi generación, descubrí el mundo poético de Gamoneda gracias a Edad (1987), la edición realizada por Miguel Casado para Cátedra donde reunía poemas escritos entre 1947 y 1986. Con ese libro, Gamoneda pasó de ser un perfecto desconocido, o casi, a conseguir el favor de los lectores y de la crítica. Al año siguiente obtuvo el Premio Nacional, inequívoco anticipo de los numerosos e importantes galardones que han venido después, incluido el Cervantes.

Aunque Gamoneda es un enemigo declarado del orteguiano método generacional, no por eso podemos soslayar lo anómalo de su caso. De entre las promociones poéticas del siglo XX establecidas por la crítica, cabe que didácticamente, el Grupo del 50, el de “los niños de la guerra”, al que pertenece cronológicamente, era y es uno de los más consolidados en términos de nomenclatura. Cuando vio la luz Edad, insisto, su nombre no estaba en la nómina nuclear o canónica, una lista que no estaría completa si faltara. Es verdad que si por algo se caracteriza su voz es por su absoluta singularidad. Ajena a cualquier marco teórico grupal, no sujeta a características compartidas o compatibles, sólo suena, y no es tópico, a ella misma. Ha sido forjada desde la fidelidad a unos pocos maestros: Lorca, Rimbaud, Mallarmé, Hikmet, Perse, Vallejo, Char, Trakl… Creadores de realidad, diría él, como Juan de Yepes. Y a influencias como los veterotestamentarios, la tragedia griega, el jazz, los espirituales negros, el surrealismo…

Escrita en “radical soledad y en resistencia”, Tomás Sánchez Santiago dixit, ha tenido imitadores, pero no discípulos. Estamos ante una voz grave y propia, en sentido estricto, que es inseparable de un mundo único: el suyo. En una entrevista publicada en Ínsula aseguró: “Ya he dicho muchas veces que toda, absolutamente toda mi poesía es autobiográfica”. Por eso es necesario recurrir, ya se indicó, a los mencionados tomos de memorias donde ha escrito, diría él, su infancia y su juventud. Entre otras cosas porque los considera parte de su poesía, aunque sea en prosa.

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Gamoneda en «Extramuros. Escritos sobre poesía», de José Luis Gómez Toré

Reproducimos unos párrafos de un artículo de opinión de Mario Martín Gijón en El Periódico de Extremadura, a propósito del libro «Extramuros. Escritos sobre poesía» de José Luis Gómez Toré (libros de la resistencia, 2018):

(…) Libros de la Resistencia [editorial independiente] resiste gracias al empeño de su impulsor, Edmundo Garrido, poeta y editor a caballo entre Chile y España, y a cuyo catálogo habrán de acudir los estudiosos del futuro si quieren tener una idea de la reflexión sobre poesía a comienzos del siglo XXI, tanto en el ámbito español (…) como en el área latinoamericana (…)

De entre las últimas novedades de un catálogo que crece de modo tan sostenido como coherente, destaca Extramuros. Escritos sobre poesía, del poeta y crítico José Luis Gómez Toré. El libro se articula en varias partes, que recogen los principales focos de interés del autor: “Un templo vacío” reúne varios ensayos sobre José Ángel Valente, seguramente el poeta español más importante de la segunda mitad del siglo XX; las secciones “Lecturas” y “Silva de varia elección” reúnen artículos sobre poetas muy diversos pero a los que une una concepción aguda de lo problemático del lenguaje, desde Antonio Gamoneda a Ada Salas, Eduardo Moga o el chileno Raúl Zurita, que recibió la semana pasada el Premio Reina Sofía de Poesía.

Pero sin duda la sección más personal e interesante es la que da título al libro, “Extramuros”, donde recordando la expulsión que Platón decretaba de los poetas de la ciudad, postula cómo la poesía ofrece un discurso alternativo, irreductible al negocio de la comunicación, pues “el poeta recurre a las palabras de todos y a la vez señala hacia otro lenguaje”. Frente a tantos versificadores para los que la poesía es narcisismo, Gómez Toré recuerda que “a pesar de que los libros de texto se empeñen en definir la lírica como expresión del yo, quizá el tú sea más importante en la poesía. Decir “tú” tal vez se revele como la vocación más profunda del poema”. Eso es lo que la mejor lírica pretende: un encuentro en la diferencia, del que surge un placer difícil de alcanzar, como casi todo lo que merece la pena. Como se afirma en “Apuntes para una (anti)poética”: “Escucha, humildad, silencio. Solo eso pide la obra de arte. Tan poco y, sin embargo, qué difícil resulta hoy encontrar estos tres dones juntos. Tal vez por ello son cada día más los que afirman que no entienden la poesía. En realidad, no escuchan”.

Gamoneda y Mestre, traducidos al chino, tras ser premiados con la ‘Medalla Europea de Poesía y Arte HOMERO’

Hace solo unas semanas, la noticia de que la escritora argentina de raíces gallegas María Rosa Lojo será la primera mujer que reciba la European Medal of Poetry and Art HOMER (Medalla Europea de Poesía y Arte HOMERO) encontró amplio eco en el territorio mediático. Lojo recibirá su medalla en 2021, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Sin embargo, lo que ha pasado totalmente desapercibido es que, entre los cuatro poetas que han recibido hasta ahora esta distinción, creada en 2016, figuran dos españoles muy ligados a la provincia leonesa: Juan Carlos Mestre (que la recibió en 2018) y Antonio Gamoneda (galardonado en este año 2020). El premio conlleva la publicación de una antología literaria del poeta ganador, traducida al chino.

La Medalla HOMERO.

Por ELOÍSA OTERO
[Noticia publicada en TAM TAM PRESS]

El premio consiste en una medalla —galardón simbólico que reconoce una trayectoria artística con la matriz puesta en la poesía— con la efigie de Homero —considerado el «padre» de la cultura europea y el fundador de la literatura universal—, pero también incluye la publicación de una antología literaria personal del poeta ganador, traducida al chino, editada en la prestigiosa colección ‘Homer Medal Laureates Series’, impresa por la East China Normal University Press.

Antonio Gamoneda aún no ha recibido «físicamente» su medalla, aunque los organizadores tienen previsto entregársela a lo largo de 2020 (si la pandemia de Covid-19 lo permite). El poeta de 89 años afincado en León fue invitado a viajar a China para recogerla antes de que se declarara la pandemia, pero renunció al viaje por motivos de salud, y los organizadores de este premio le comentaron hace unos meses que alguien se desplazará en algún momento a León para entregarle el galardón, tal y como sucedió en el caso de Juan Carlos Mestre, que tampoco pudo viajar a China y recibió la medalla en su casa de Madrid a finales de 2018.

En el muro de Facebook de este premio aparecen ya las portadas de las antologías de los cuatro primeros galardonados traducidas al chino —además de Gamoneda (2020) y Mestre (2018) han recibido esta medalla los poetas canadienses Tim Lilburn (2017) y Patrick Lane (2019)—. Esta publicación es posible gracias a la vicepresidenta de la Comisión que otorga el premio: la poeta y académica china Zhao Si Fang, editora a su vez de la revista Poetry Periodical.

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«El blues del cementerio», por Bruno Marcos

Cementerio con el embalse del Porma al fondo. | Fotografía: Manuel Laguillo (Colección Fundación Cerezales Antoninoy Cinia).

Bruno Marcos recuerda el ‘Blues castellano’ del poeta Antonio Gamoneda con ocasión del concierto que sobre poemas de este libro ofrecerán el sábado 25 de julio Cova Villegas y Delta Galgos en la Fundación Cerezales.

Por BRUNO MARCOS
Artículo publicado en La Nueva Crónica el 23/07/2020

Dice el poema de Antonio Gamoneda que el año en el que la gente comenzó a irse en muchas casas no quedaba nadie, se llevaban los hijos y las camas y que, al fin, en el pueblo sólo había cuarenta almas para un cementerio demasiado grande, un cementerio que se quedó sin puertas por el que andaban gallinas y que parecía que el cementerio entero saliera a los huertos y a las casas vacías. Es el ‘Blues del cementerio’, escrito por el poeta en los primeros años sesenta pensando que los cantos tristes de los negros americanos que habían sido esclavos pudieran ser una buena técnica para expresar el dolor en ese periodo de posguerra y dictadura en el que él vivió aquí su juventud.

En otro poema perfecciona ese sentimiento de sufrimiento emparejado con las canciones tristes del blues en las que el trabajo es un castigo, se trata del ‘Blues del amo’, en el que dice llevar diecinueve años sirviendo a un amo del que no ha visto su rostro, un amo que le da la comida pero al que no conoce, que le pone una luz encima de la cabeza para pasar las jornadas con la abstracción de los números cuyo significado es un misterio hasta que cuando sale del trabajo no puede vivir.

El libro completo, ‘Blues castellano’, fue seguido por un silencio de casi una década en la que Gamoneda no aparece como poeta. La censura desaconsejó la publicación del libro tachando completos muchos poemas. Los censores tal vez manejaban la etimología —los ‘blue devils’, los diablos azules de la depresión— pues lo encontraron efectivamente como un blues: triste, resentido, que quería reflejar sin nombrarlo un país fracasado y deprimente… Señalan ciertos «toques de ateísmo», se referirían seguramente a que en paralelo se podría ver una crítica a Dios, ese otro amo que provee y se mantiene oculto, incluso cuando se produce el dolor.

Hasta 1982 —cuando los que se debieron deprimir fueron los equipos de censores—  no vería la luz el libro y llama la atención que, teniendo una base tan claramente musical, a nadie se le hubiera ocurrido hacer un disco con los blues de Gamoneda hasta hace poco.

 

El día 25 de julio a las 21:30 horas se podrán escuchar en la voz de la cantante Cova Villegas con la música de Gonzalo Ordás y Marcos Cachaldora, un magnífico trabajo que fue un disco, hoy agotado, que alguien debería reeditar. El concierto lo ha organizado la Fundación Cerezales Antonino y Cinia, en su empeño porque los pueblos no tengan cementerios demasiado grandes.

La ‘Biblioteca Antonio Gamoneda’ (Instituto Cervantes de Frankfurt) incorpora un total de 131 documentos web sobre el poeta con acceso libre

La Biblioteca Antonio Gamoneda del Instituto Cervantes en Frankfurt (Alemania) ha incorporado recientemente a su catálogo los registros de 131 documentos web sobre el poeta astur-leonés, que se pueden consultar en línea de forma gratuita.

Fundamentalmente son artículos de revistas académicas sobre la obra de Antonio Gamoneda, pero también hay tesis y capítulos de libros. Además, se pueden encontrar las publicaciones realizadas por este autor en los últimos cuarenta años en diversas revistas que han sido digitalizadas y que se encuentran en acceso libre.

El enlace al catálogo con esta información es:

El Instituto Cervantes Frankfurt también tiene una página web con información sobre Antonio Gamoneda:

Más enlaces:

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Cazarabet conversa con Amelia Gamoneda sobre la edición de «Niñez» (2016)

Amelia Gamoneda.

La librería de CAZARABET conversó con Amelia Gamoneda, hija del poeta Antonio Gamoneda, y autora del prólogo y de la selección de poemas de su padre para la antología «Niñez» (Ed. Calambur, 2016):

LA EXQUISITEZ EN LA PLUMA Y EL TRAZO DE ANTONIO GAMONEDA, SE DAN CITA EN UNA ANTOLOGÍA QUE TIENE A LA NIÑEZ ENTRE EL JUEGO DE LA PALABRA Y AQUELLO QUE HIERVE ENTRE EL POETA Y SU INTERLOCUTOR, EL LECTOR.

LA SELECCIÓN Y EL PRÓLOGO CORRE A CARGO DEL CUIDADO DE  UNA DE LAS PERSONAS QUE LE PUEDE CONOCER MÁS , SU HIJA, AMELIA GAMONEDA LANZA.

Aquí puedes leer un extracto del prólogo: «Mitología íntima»

—Amelia,  no debe de ser tan sencillo el encargarse de la edición de la obra de una persona, tan íntimamente ligada a una como es tu padre. Explícanos…
—Lo importante para hacer una antología es la familiaridad con la obra, no con el poeta. Yo tengo las dos familiaridades: mejor que mejor.

—Dinos, ¿por qué te decides a dar este paso: seleccionando los poemas y realizando el prólogo? Supongo que la selección debió de ser un proceso arduo y difícil…
—Emilio Torné, el director de la colección de Calambur, me hizo el encargo. La selección y el prólogo fueron un trabajo. Pero un trabajo gozoso (algo que en sí es una paradoja).

—¿Qué tiene de particular el Antonio Gamoneda como poeta…?
—Que es muy exigente con su propia escritura.

—Os viene un poco de familia esto del amor a las letras, a los poemas… lo digo por tu abuelo paterno.
—Sí, mi abuelo era poeta y periodista. Yo prolongo modestamente esa veta familiar.

—En este libro, en esta antología de poemas, te has acercado y nos acercas a todos al Antonio Gamoneda que vuelve la vista atrás… al período de la niñez ¿Por qué?
—Esa es una edad de mi padre que obviamente yo no conocí. Y por tanto es la más misteriosa para mí.

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