
Va a amanecer sobre las cárceles y las tumbas.
Me mira la cabeza torturada: su
marfil arde como un relámpago cautivo.
ANTONIO GAMONEDA
[Del libro ‘Arden las pérdidas’ (Tusquets, 2003, pág. 81)]

Va a amanecer sobre las cárceles y las tumbas.
Me mira la cabeza torturada: su
marfil arde como un relámpago cautivo.
ANTONIO GAMONEDA
[Del libro ‘Arden las pérdidas’ (Tusquets, 2003, pág. 81)]