Ruta literaria por la ciudad de León

El «León» de Gamoneda en «León al pie de la letra», un libro de David Rubio

Acaba de ver la luz un nuevo libro del periodista y escritor leonés David Rubio: ‘León al pie de la letra’, editado por el diario La Nueva Crónica y el Ayuntamiento de León, en el que se recogen un total de doce rutas literarias por la ciudad.

Las rutas han sido trazadas a partir de obras y escritores relacionados con la capital leonesa, y Antonio Gamoneda protagoniza una de ellas, acompañado en el libro por la Pícara Justina, Luis Mateo Díez, Nativel Preciado, Antonio Pereira, Francisco Umbral, Juan Pedro Aparicio, Victoriano Crémer, José María Merino, Noemí Sabugal, Avelino Fierro, Francisco Pérez Herrero y Julio Llamazares.

Ilustración del interior del libro, obra de Rubén Cantón.

«La más poética de las miradas literarias que se han proyectado sobre la ciudad de León ha tenido como autor a Antonio Gamoneda. Nació en Oviedo en 1931 pero ha pasado toda su vida en León, donde ha escrito prácticamente toda su obra y cuya vida cultural ha contribuido a dinamizar, sobre todo en la segunda mitad del siglo XX, época en la participó en la puesta en marcha de algunas de las infraestructuras que han hecho de la capital leonesa el referente cultural que es hoy».

Así arranca «El frío de los barrotes», el capítulo dedicado a Antonio Gamoneda, de quien David Rubio repasa su Antología poética, así como sus dos libros de memorias, Un armario lleno de sombra y La pobreza, para trazar el mapa biográfico, poético y sentimental del Premio Cervantes 2006 en la ciudad de León, con una ruta que comienza en la casa donde Gamoneda vivió en su infancia, recién llegado a León con su madre desde Oviedo, y en cuya fachada (el número 6 de la Avenida Doctor Fleming, en el barrio del Crucero) se pueden leer unos versos incluidos en el libro Lápidas:

“Sucedían cuerdas de prisioneros; hombres cargados de silencio y mantas. En aquel lado del Bernesga los contemplaban con amistad y miedo. Una mujer, agotada y hermosa, se acercaba con un serillo de naranjas; cada vez, la última naranja le quemaba las manos: siempre había más presos que naranjas.

Cruzaban bajo mis balcones y yo bajaba hasta los hierros cuyo frío no cesará en mi rostro. En largas cintas eran llevados a los puentes y ellos sentían la humedad del río antes de entrar en la tiniebla de San Marcos, en los tristes depósitos de mi ciudad avergonzada”.

A partir de ahí, la ruta prosigue por el antiguo Banco Mercantil, en el que Gamoneda empezó a trabajar nada más cumplir los 14 años, y continúa por la Estación de Matallana, la Catedral, la Sala Provincia (Instituto Leonés de Cultura) y la Librería Valderas… lugares que marcan distintos hitos en la biografía y la poesía del poeta astur-leonés.