El Teatro Jovellanos (Gijón) acogió el viernes 28 de octubre de 2016 la presentación de ‘Tentativa de un Cancionero Asturiano para el siglo XXI’, un proyecto que ha unido al cantante Joaquín Pixán y al poeta Antonio Gamoneda. Acompañados por piano, chelo, flauta, gaita y fagot y con una agrupación coral y de percusión tradicional, ambos pusieron su saber y sus voces al servicio de la tradición musical asturiana. Sobre este nuevo trabajo de Pixán y Gamoneda cabe avanzar que ambos están preparando la edición de un CD definitivo.

Antonio Gamoneda en el Teatro Jovellanos de Gijón.
Sobre la presentación en Gijón de ‘Tentativa de un Cancionero Asturiano para el siglo XXI’ ha apuntado Gamoneda: «Quizá sea destacable que hayamos incluido letras poéticas históricamente relevantes, con autor conocido o no. Están Lope de Vega, Gil Vicente y Federico García Lorca, con una canción cada uno, y Ángel González (nuestro añorado amigo, al que, in memoriam, hacemos homenaje), con tres. De los anónimos, hemos rescatado la prodigiosa canción medieval que comienza “En la fuente del Rosel…” Y, también medieval, el que decimos “Romance del Conde Niño”, consagrado por Menéndez Pidal. De este genial romance, siendo imposible asumirlo en su totalidad, hemos tomado sus doce primeros versos, que presentan cierta unidad. Incluimos también un fragmento de otro romance medieval anónimo, titulándolo “La Misa Esfarrapada”, que Dámaso Alonso, en su Cancionero y Romancero Español, valora y pondera. Nueve canciones van mencionadas hasta ahora con valor histórico. En todos los casos, la adaptación o fragmentación y la traducción son trabajo realizado por mí. La composición musical y su posterior interpretación vocal son únicamente de Joaquín Pixán, bien conocido por sus más de cuarenta años dedicados a la música, tanto a la que se dice culta como a la que se considera popular. Entendemos que este concierto es estreno y presentación formal en Asturias de nuestro trabajo y del CD amplio y definitivo cuya edición preparamos».

Joaquín Pixán.
Y esto es lo que ha dicho Joaquín Pixán: «La relación con Antonio Gamoneda, que comenzó en días de trabajo con la Oda a Jovellanos, a los que se añadieron otros de teórico descanso en Mouruso (caserío cercano a Luarca, tierra de los antepasados de Antonio), no sólo me ha proporcionado fundamentos para construir una música dentro de la que me parece una prudente tendencia renovadora, sino también la posibilidad de compartir un mundo poético que puede ser clave para el hallazgo de intuidas, y progresivamente mejor conocidas y más mías, sustancias y estancias musicales. Así sucedió también hace años, trabajando de manera análoga con otros poetas importantes, como Ramón Cabanillas, Ángel González, Pablo García Baena o José León Delestál; con este último en el concreto terreno de la lírica popular y asturiana. Me estoy refiriendo –quiero concretarlo más– a la creación y la interpretación de música que se convierte en canciones a partir de textos poéticos. En este orden, yo asumo la responsabilidad de musicar, totalmente en algunos casos, y, en otros, de reestructurar el canto para ofrecerlo depurado, intencionalmente mejorado dentro de la estética asturiana, sin espectacularidades ni artificios, a la sensibilidad de los asturianos, principalmente, aunque no sólo a éstos, que un Cancionero tiene mayores alcances. Las dos vertientes de mi trabajo, los cantos tradicionales y la creación de canciones de nuevo cuño, las he provisto de un acompañamiento instrumental, con vistas a una eventual realización en el ámbito del concierto. Ésta y no otra ha sido mi –nuestra– voluntad. En pocas palabras: mover, para mejorarlo, el Cancionero Asturiano como siempre se ha hecho y como creemos debe hacerse».